Diez consejos para hacer de vientre en la oficina sin que suponga un trauma

Hay gente que solo puede evacuar en su hogar. Pídeles que lo hagan en un bar o en su lugar de trabajo y tendrán problemas. Es algo casi psicosomático. Pero nada es imposible, y si existen algunos consejos de yoga para hacer mejor de vientre, también hay trucos para hacer lo propio en la oficina.

Culpable

No te sientas culpable

A ver. Hacer caca, dejar olor, que se te escape un pedo y esas cosas que a todos nos da algo de vergüenza son perfectamente normales. Estás en el baño y lo mejor es que no te cortes, no vaya a ser que luego tengas un problema de gases o de dolor de barriga. Asume que es algo fisiológico y te saldrá tan solo como cuando visitas al señor Roca en casa.

No mires a tus compañeros

Si lo que te ruboriza es que tus compañeros te vean camino al baño, lo que debes hacer es evitar el contacto visual cuando te levantes de la silla. Levántate y mirada al frente o as suelo. En tu mente, la última canción que estabas escuchando o la ilusión que te hace el plan que tienes para esta noche (quién sabe, puede que sea un ‘afterwork’ precisamente con tus compis). Y vive la vida.

callar

Y no hables

Claro, si ya de por sí te avergüenza mirarlos, no hace falta ponerse de charleta. Levántate con toda tu dignidad y en la cabeza todas las frases de sobre de azúcar que sepas y dirígete con paso ligero al baño.

jefe

¿Qué pasa si me encuentro con mi jefe?

A muchos les corta el rollo que se puedan encontrar con el responsable de su departamento cuando van a miccionar o a hacer aguas mayores. Haya paz: si os cruzáis en la puerta, vete al lavabo, como si fueras a lavarte las manos y luego vete al secador, a esperar frente al chorro caliente hasta que se vaya. Luego ya podrás hacer tus necesidades como en casa. Cualquier esfuerzo es poco para lograr un poco de soledad en el baño.

Váter

¿Y si no quieres compartir momento de aguas mayores con jefes o compañeros?

Tan simple como entrar al baño y apagar la luz (es muy español salir de un sitio y dejarla encendida). Si alguien dice “¡eh, la luz!”, te tocará esperar. Si no, todo el baño es tuyo. Apresúrate y disfruta de esos instantes depurando tu cuerpo.

Cuerpo

Acostumbrar al cuerpo a hacer de vientre

Ir al baño a la misma hora enseñará al cuerpo a que esto es una rutina y algo natural que hay que hacer sí o sí. Por ello, si nos acostumbramos a ir siempre en a misma franja de tiempo precisamente en el trabajo, terminará siendo un acto totalmente natural en la oficina. Además, así lo harás relajado y sin nervios. Si lo prefieres, puedes educar a tu cuerpo a hacerlo en casa antes de ir a trabajar, evitándote así muchos malos ratos.

Concentrarse

Concéntrate en lo que tengas que hacer

Nada de resolver el sudoku del periódico o de mandar ‘guasaps’. Además de que evitaremos que las bacterias le tomen cariño al papel o al móvil, centraremos todos nuestros esfuerzos en liberar a Willy con comodidad. Nuestro cuerpo lo agradecerá.

Ambientador

Jefes, poned ambientadores a tutiplén

También tenemos consejos dirigidos a las empresas. Para evitar que tus subordinados se cojan la baja por problemas intestinales, lo ideal es hacer del cuarto de baño un lugar cómodo para hacer aguas mayores. Si a la gente le avergüenza el olor que se pueda quedar después de dejar el excedente en el baño, ambientador a cascoporro. Cuestan cuatro duros, por lo que el presupuesto no se verá muy mermado.

Cotilleo

El baño, solo para defecar

Por otra parte, hay que acostumbrar a todo el personal de que los sanitarios no son los estudios centrales de Radio Patio. Para cotillear o consultar algo a la gente nos podemos ir al exterior o a la cocina. En el baño debe reinar la armonía digestiva.

Baño limpio

Y que esté limpio como una patena

Mucha gente no quiere cagar en la oficina, con los consecuentes problemas gastrointestinales que comentábamos antes, porque parece que allí se están criando cerdos. Según el número de empleados que haya habrá que limpiarlo con mayor o menor periodicidad. Pero qué menos que hacerlo una vez a la semana, por favor. Los empleados te lo agradecerán y los sindicatos no tendrán que tener una reivindicación escatológica. Paz para todos, incluso para las heces.

Con información de Fast Company, The Huffington Post y Cope.

Hemos venido a hablar del váter:

El sensor loco que monitoriza tu intestino y te avisa diez minutos antes de mearte encima

La magia de mear de pie sale de los bares y entra en tu casa

Ha llegado la hora de beber del váter (por tu salud y la del medio ambiente)

Veinte urinarios delirantes para mear y no echar gota