El sudor con olor a ajo atrae a las mujeres

La publicidad ha hecho creer a los hombres heterosexuales que el irresistible olor de un desodorante atraerá a las mujeres como la miel lo hace con las moscas. Sin embargo, puede que no haya que gastarse tanto dinero para lograrlo ya que, según una investigación, la madre Tierra nos da los frutos necesarios para que los machos llamen la atención de las féminas. Eso sí, no es el primer producto natural que pensarías y, probablemente, es el que menos atractivo te resulta.

Científicos de una universidad de Escocia y otra de República Checa han concluido que el sudor generado por hombres que han comido ajos atrae a las mujeres. Al parecer, y siempre según los investigadores, las mozas perciben este olor como el de una persona más saludable.

Wario

No es para menos. Aunque puede que los repudies, los ajos son una fuente nutritiva muy valiosa que, además,  reduce las posibilidades de tener un resfriado y bajan la presión sanguínea. Dicho de otro modo: hombre hetero y lumbersexual que probablemente no gastes en desodorante, si no consigues atraer a las mujeres comiendo ajo, por lo menos cuidarás tu salud.

Mientras en la memoria quedan las quejas de la estupendísima Victoria Beckham por el supuesto olor a ajo de nuestro país, los investigadores explican que la presencia del ajo puede matar los microbios que aparecen en el sudor y que causan el mal olor, razón por la que el líquido resultaría más agradable para el olfato de las mujeres.

A la hora de redactar las conclusiones, los científicos recuerdan que estudios anteriores ya mostraban cómo muchas especies animales “usan señales relacionadas con la dieta” para elegir parejas que estén en buenas condiciones físicas.

ajo

Eso sí, nuestros curiosos científicos no son tontos y sí conscientes de que el ajo también causa problemas: “Por supuesto, el ajo influye negativamente en el aliento de los individuos debido a que los gases contienen azufre y no parecen ponerse en acción con el olor del cuerpo […]. Muchos dejarían el cuerpo a través de la boca”.

Comiendo ajo y más ajo

Bien, ya sabemos que los hombres tienen que comer ajo para atraer mujeres, aunque no les vendría mal tomar unos caramelos después de hacerlo y antes de ponerse a sudar como cerdos. Pero ¿cómo llegaron los investigadores a esta conclusión?

Pues no les quedó más remedio que poniendo a los participantes en el estudio a comer ajo, aunque les fuera el aliento en ello. Los señores científicos pidieron a 42 hombres que comieran ajo crudo o en cápsulas. Algunos de ellos no lo probaron. En las 12 horas siguientes se recogió el olor corporal que despedían a través de sus axilas.

sudor

Eso sí, para que los rastros de ajo estuvieran más presentes había que comer una cantidad contundente. Tampoco mucha, pero más del que le echamos al salmorejo o del que lleva el refresco de cola con sabor a ajo. En concreto, ingirieron unos 12 gramos, el equivalente a cuatro dientes. Por menos no conseguirás ligar.

Y claro, ahora queda la segunda parte: hacer que las mujeres reaccionen a ese tufo. 82 mujeres inhalaron las muestras y tuvieron que clasificarlas de acuerdo a su afabilidad, atractivo, masculinidad e intensidad. De ahí salieron las pintorescas conclusiones que podrían provocar que muchos hombres asalten su supermercado más cercano en busca de ajos para arrasar ligando.

En definitiva, querido macho: revienta a ajos y comienza a hacer la ruta de las discotecas de cada fin de semana. O mejor aún, paséate por el gimnasio después de hacer una hora de elíptica a tope. Hasta las pesas irán detrás de ti.

Con información de The Telegraph

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