Uno de cada tres vegetarianos admite comer carne a escondidas

Por fin se reconoce algo que ya sabíamos: hay mucho vegetariano de boquilla. Todos esos amantes del tofu, el humus, la quinoa y demás comidas hípsters de origen no animal esconden un terrible secreto en las estanterías de sus cocinas sin lácteos: comen más carne de la que quieren hacernos creer.

Así lo ratifica una encuesta, en la que un tercio de los vegetarianos admiten haber comido carne cuando llevaban encima una copa de más. De ellos, un enorme 69% reconoció que no lo habían confesado jamás para que su imagen de intachables veganos siga perenne.

Pero la cosa no queda ahí, ya que un 34% de este grupo de traidores confiesa que lo hacen cada vez que se emborrachan en una salida nocturna, un 26% afirman que lo hacen a menudo, un 22% pocas veces y un 18% muy de vez en cuando. Escándalo en las oficinas de PETA.

El estudio se realizó preguntándole a más de 1.700 británicos que también hablaron de otras peculiaridades culinarias. Por ejemplo, se concluyó que la comida favorita para ser infiel al vegetarianismo es un kebab (39 %), seguido, por este orden, de hamburguesas, beicon, pollo frito y salchichas. Con grasa, como se puede comprobar. Todas ellas eran el colofón perfecto a una noche de excesos con el alcohol.

kebab

“Creo que es importante que los amigos de estos vegetarianos los apoyen cuando estén borrachos y les insten a no comer carne, ya que estoy seguro de que lo lamentarán al día siguiente”, opinó George Charles, fundador de Voucher Codes Pro, la web de cupones descuento que ha pagado tan reveladora encuesta.

Charles mostró su sorpresa con las conclusiones del estudio: “Conozco unos pocos vegetarianos que a veces tienen antojos de carne, ¡pero parece que unos pocos están entregándose a sus antojos cuando están borrachos!”.

Los yanquis renuncian a la dieta

Mientras que los amantes británicos de los animales se muestran como unos fariseos de mucho cuidado, los estadounidenses son unos conversos en toda regla: de acuerdo a un estudio de la ONG Humane Research Council (dedicada a la defensa de los animales mediante estudios y datos), alrededor de un 84 % de los vegetarianos del país se terminan apartando de una dieta estrictamente vegetariana. La carne de pollo es la que más les hace regresar a los brazos de la carne, según el estudio.

“Era vegetariana hasta aquella vez que bebí whisky y comí una loncha de bacon a las cuatro de la mañana”, ha afirmado una joven que durante cinco años mostró devoción y tributo al reino de las ensaladas. Al día siguiente, fue con sus amigos a un ‘brunch’ y pidió más panceta “porque estaba delicioso”. Descubrió América.

De hecho, la chica se lamenta de su vida vegetariana: “¡Me perdí cuatro deliciosas cenas de Acción de Gracias y Navidad”, ha afirmado. “Fue una época triste”. Como ella, muchos caen de nuevo en la tentación tras soñar con tiras de beicon o recordar la felicidad que les daba un Happy Meal.

Parrillada

Para realizar una dieta vegetariana con éxito tras años de carne para el estómago, hay nutricionistas que recomiendan abandonar poco a poco las raciones de animal. Ahora bien, poco se puede hacer si, como a estas personas, nos entra un antojo (o nos emborrachamos).

Con información de Morning Advertiser, Daily News y The Huffington Post.

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