Los monstruos más cutres del cine

¡Ah! ¡El cine! Gracias a él, el género de terror revolucionó el campo de los libros para pasar a temer a seres tangibles más allá de nuestra imaginación. Desde 1935, con el primer hombre lobo, hasta nuestros días han surgido innumerables engendros pavorosos salidos del hábil (o no tanto) puño de un guionista.

Pero como en suele pasar, muchos son los llamados y pocos los elegidos. A continuación, nuestro Top Ten de los monstruos más cutres de la historia del cine, esos que su sola presencia acerca al espectador a la carcajada más que al miedo.

1. Zombies

Película: House of the dead.

Director: Uwe Boll.

El colmo de la cutrez: La película en sí no tiene desperdicio (como todo lo que toca el ¿director? alemán). Mención aparte merecen los zombies, la mayoría personas normales con la cara pintada que ni se molestan en parecer un muerto viviente, para qué. Es la primera de una sarta de películas sobre videojuegos, a cual peor. De hecho, harto de leer críticas negativas sobre su trabajo, el siempre elocuente director retó a algunos de sus más firmes detractores a un combate de boxeo.

2. Jocántaro

Película: Karate a muerte en Torremolinos.

Director: Pedro Temboury.

El colmo de la cutrez: Otra obra de cine cutre, pero esta vez con bajo presupuesto y mucho sentido del humor. El monstruo final llamado a arrasar el mundo, mitad pulpo mitad centollo, el terrible Jocántaro. Este monstruo es conocido por ser el que destruyó la Atlántida debido a que estaba persiguiendo a unas mozas que conducía un iceberg y éstas lo estamparon contra la isla intentando huir de él.

3. El hombre lobo

Película: El hombre lobo.

Director: George Waggner.

El colmo de la cutrez: Hacer un hombre lobo tan horriblemente homínido, ¿Qué les costaba gastarse un poco más y hacer un muñeco entero? Da mucho menos miedo cuando comprobamos que nuestro perseguidor no tiene capacidad para correr como un lobo que se precie, a cuatro patas. El remake de 2010 con el fantástico Benicio del Toro trató (sin conseguirlo) de honrar la figura del licántropo convirtiéndolo en una máquina de correr y picar carne.

4. El monstruo del mar

Película: Creature from the haunted sea.

Director: Roger Corman.

El colmo de la cutrez: Aquí no nos vale la antigüedad como excusa. Se le nota el plasticurri a la legua. El bueno de Corman le echaba el guante a cualquier guión que plantaba en su camino, de ahí su vasta filmografía llena de altibajos. La escena de la chica que os ponemos ya es todo un clásico del cine clásico (y cutre).

5. El tiburón-pulpo

Película: Sharktopus.

Director: Declan O’brien.

El colmo de la cutrez: Música aparte (probablemente lo mejor del film), la conjunción entre un tiburón y un pulpo da como resultado una especie de tiburón con faldas. Eso sí, es divertido ver como se come a la gente a un palmo de la orilla asomando sólo los tentáculos. Otro momento de copete: cuando se zampa a una chica haciendo puenting.

6. Gusanos gigantes asesinos

Película: Tremors.

Director: Ron Underwood.

El colmo de la cutrez: Los gusanos excavadores, muy resultones ellos, hasta que empiezan a dejarse ver bien fuera de la tierra y piensas “coño, les falta relleno ¿no?”. Sin embargo han dejado unas cuantas escenas míticas que darían mucho juego más adelante. Especialmente aquellas de los bichos guiándose por el sonido y los protagonistas tratando de mantener silencio a lo Mortadelo y Filemón para no ser merendados.

7. Híbrido vampiro – licántropo (Alias Michael)

Película: Underworld.

Director: Len Wiseman.

El colmo de la cutrez: Te pasas toda la peli esperando ver una mutación espectacular entre un hombre lobo y un refinado vampiro para encontrarte con el mismo actor, pintado de azul y con lentillas negras. Vaya decepción, oígan. Lo peor sin duda, que esta película daría juego luego para tres secuelas más.

8. Creeper

Película: Jeepers Creepers.

Director: Victor Salva.

El colmo de la cutrez: Los guionistas no se decidieron sobre si es un demonio, es un zombie, es una polilla gigante… Su (primera) muerte, la menos épica del cine de terror, sin explosiones ni nada. Lo mejoraron mucho en la segunda parte, eso sí.

9. Trolls

Película: Troll 2.

Director: Claudio Fragasso.

El colmo de la cutrez: Todo, para quien no la conozca, esta película se convirtió en objeto de culto en todo el mundo por todos y cada uno de sus impagables fotogramas. Nosotros os hemos puesto la que es sin duda una de las mejores escenas. Oh my Goooooooooooooooood! Como curiosidad, de vez en cuando la vuelven a proyectar en algunos cines por todo el territorio americano. Y lo petan.

10. Zombie baby

Película: Braindead, tu madre de ha comido a mi perro.

Director: Peter Jackson.

El colmo de la cutrez: El bebé-marioneta. Y no nos importa. Recomendable película de culto (gore, cuidado), el polifacético director del Señor de los Anillos. Difícil encontrar una película en que las carcajadas y el asco se conectan tan bien. Por cierto, la postilla del título “tu madre se ha comido a mi perro” es sólo de la versión española y hace referencia a otra grandísima escena.