Prohibido humanos: esta cafetería japonesa solo atiende a peluches

En la puerta de muchas cafeterías te puedes encontrar avisos de cualquier tipo: desde una prohibición para aquellos que quieren entrar con su perro hasta una advertencia para los que pretenden usar los baños sin consumir. Por haber, hay incluso lugares en los que son los propios humanos los que no pueden entrar en el local. Esto es lo que sucede en una cafetería de Japón, donde solo se atiende a peluches.

Los mejores amigos del hombre -con permiso del perro- tienen un espacio para ellos solos en Yawarakan’s, una cafetería situada en Tokio. Los dueños de este curioso bar no son nada temerarios y están respaldados por una estrategia de negocio: según sus datos, el 85% de las mujeres tienen al menos un animal de trapo. Con esa estadística, pensaron, había un nicho de mercado que cubrir.

Peluche y batido de frutas del bosque

El funcionamiento de la cafetería es muy simple: las personas llegan y dejan su peluche con los encargados. Estos los llevan a su mesa reservada (ya sabes, que no se te olvide llamar antes de acudir). Para entonces, los chefs (también, supuestamente, peluches) ya les habrán preparado una rica (pero parca) cena consistente en un batido de frutas del bosque y una tortilla.

Tortitas

Si estos particulares clientes desean un café, tampoco les faltará. Para ello, un mono peluche se encargará de servírselo en sus tazas. En último lugar, a la hora de los postres Yawarakan’s pone a disposición de sus clientes una pila de tortitas con sirope de arce para terminar el banquete por todo lo alto.

Actividades y cama

Cuentacuentos

La diversión para los peluches no termina aquí. Quizá algunos quieran irse a dormir tras la cena, pero hay actividades conjuntas para todos ellos. En primer lugar, un cuentacuentos, con todos los peluches que se han congregado ese día sentados en círculo. Luego, una partida de cartas.

Cuento en la cama

El paquete de servicios incluye una noche de alojamiento. Los peluches se van a la cama y se les cuenta otro cuento. Al día siguiente, son enviados a sus dueños.

Este particular ‘bed & dinner’ también incluye un detalle para los dueños de los peluches. Cuando las mascotas llegan a su hogar, vienen con un recuerdo para los familiares, como si hubieran hecho un viaje veraniego a Torremolinos. Ya que han estado en una cafetería, llevan posavasos y azucarillos. Pero además, hay un álbum de fotos físico y la posibilidad de descargarse las imágenes digitalmente. En serio.

Y si hay franquicias de cafeterías que tienen una tarjeta de puntos para fidelizar a sus clientes, Yawarakan’s no iba a ser menos. En este caso, los dueños de los peluches reciben una cartulina que sellan cada vez que llevan a sus peculiares mascotas y por la que luego se pueden canjear pequeños regalos, como pines, imanes o tazas.

No obstante, el negocio no está abierto las 24 horas de los 365 días del año. Yawarakan’s solo organiza estos encuentros cada dos meses y para la reunión de septiembre, que es la próxima, ya tienen todas las reservas completas. ¿El precio del paquete? 4.968 yenes, unos 36 euros.

Yawarakan’s no es el único negocio dedicado a los peluches en Japón, un país que verdaderamente ama estos juguetes de felpa. Hace unos años surgió una agencia de viajes que los llevaba a recorrer todo el país. Por otra parte, los japoneses que no tienen peluche pueden ir al Moomin House Cafe, una franquicia, también en Tokio, donde se puede tomar algo con una réplica de estos personajes de la literatura infantil. Como ves, opciones hay para todos los gustos. Pero siempre cumpliendo una premisa: no sin mi juguete.

Con información de Rocket News24

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