Robos, infidelidades y otras pilladas del coche de Google Street View

Además de servir para orientarnos o para caminar por las calles de centenares de ciudades del mundo desde el sofá, Google Street View ha conseguido descubrir tantas mentiras, crímenes e injusticias como Hercules Poirot y Sherlock Holmes juntos. Algunas de estas pilladas patrocinadas por el coche de Google son tan rocambolescas como maravillosas, aunque puede que sus protagonistas maldigan hasta la eternidad a las indiscretas cámaras de la compañía estadounidense.

El caso más reciente del que se tiene conocimiento está protagonizado por un hombre británico que había asegurado a su esposa y a su médico haber dejado de fumar tras sufrir un ataque al corazón. Sin embargo, fue pillado por las cámaras de Google echándose un piti. Ella sospechaba que su marido le estaba mintiendo con respecto al abandono del vicio y, cuando se enteró de que el coche de Google había estado en su barrio tomando imágenes, buscó su propia casa y se encontró al señor fumándose un cigarrillo en el patio. Afortunadamente no corrió la sangre y ahora se ríen cuando lo recuerdan.

Traficantes

Antes del caso del marido fumador, Google Street View ya era todo un experto a la hora de cazar a mentirosos y maleantes. Hace unos años, tres traficantes de droga fueron detenidos junto a otras cuatro personas en Nueva York con imágenes de Google Street View como prueba.

La investigación comenzó cuando los vecinos del barrio de Brooklyn denunciaron que habían visto a alguien vender la mercancía a plena luz del día. Según la policía, llegaron a ser pillados con las manos en la masa por las cámaras varias veces, por lo que parece que, o no sabían lo que eran esos coches que pasaban ante ellos o, ya que vendían con el sol fuera, les daba todo completamente igual.

Serbia

El clímax de las pilladas de Google llega cuando la policía anda, literalmente, detrás de un criminal y el coche caza la persecución. Fue lo que pasó en Serbia en 2013, cuando unos oficiales trataban de detener a dos jóvenes que habían intentado robar en una joyería. La secuencia, que incluye coches y carreras, es tan trepidante como una película de acción.

Bici robada

A veces, no es la policía quien está sobre la pista, sino las propias víctimas. Fue lo que le pasó a un chaval holandés de 14 años al que le robaron su bicicleta, su teléfono móvil y su cartera. Denunció lo que había pasado, pero desgraciadamente no había pruebas para culpar a nadie. Seis meses después, descubrió en Google Street View una foto de sí mismo con los dos atacantes detrás y las autoridades pudieron detener a los dos amigos de lo ajeno.

Hacha

No obstante, no hay que fiarse de todo lo que Street View pone ante nuestros ojos. Si alguna vez ves un posible crimen a través del servicio de Google, desconfía: puede ser solo una gracieta. Es lo que sucedió en Edimburgo, donde unos vecinos advirtieron que en Street View habían aparecido las imágenes de un asunto turbio. En ellas, un hombre aparecía tendido en el asfalto mientras otro empuñaba lo que parecía ser un hacha. La policía lo investigó pero resultó ser la broma de dos tipos que, al ver acercarse el coche de Google, decidieron fingir un asesinato.

Infidelidades al descubierto

infidelidad

Pero dejemos de hablar de policías y vayamos a las pasiones humanas. El matrimonio del fumador cazado no es el único que corrió peligro por culpa del coche de Google, y es que Street View también ha servido para descubrir a chicos que les ponían los cuernos a sus novias.

En Rusia, una chica estaba buscando un edificio cuando vio una cara que le resultó familiar. Tras hacer zoom,  se encontró a su pareja agarrando a nada más y nada menos que a una exnovia. Al contrario que el matrimonio del cigarrillo, la historia acabó como el rosario de la aurora.

Sean robos, infidelidades o mentiras, lo que sí parece claro es que debemos tener cuidado cuando vayamos por la calle, porque allí podría estar Google Street View fotografiando nuestros más oscuros secretos. Más vale que salgamos ocultos con una máscara o que seamos más buenos que el pan.

Con información de GQ, 20 Minutos, Mashable, Daily Mail, The Independent y RT

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