Los penes del futuro tendrán vibración incorporada y ‘wearables’

La ciencia y la tecnología avanzan una barbaridad. Si pronto podremos tener ojos biónicos con los que recuperar la visión y órganos que transmitan información sobre sus propietarios, no sería extraño que en unos años sea inteligente el resto del cuerpo humano. Y eso incluye cualquier órgano o músculo que te puedas imaginar. Cualquiera.

Exacto, estamos hablando de penes. Los falos de las próximas generaciones podrán disponer de tecnología para convertirse en un arma (aún) más potente. Con una pequeña (y esperemos que indolora) incisión les añadiremos un vibrador y con algunos microrrobots podrán quedar inutilizados como herramienta para tener hijos. Hay tecnologías que ya están en proceso de investigación y otras que todavía son meras hipótesis pero, en cualquier caso, queda claro que el aparato reproductor masculino es mejorable. ¿Quieres saber cómo serán estos órganos 2.0?

Laboratorio

Aunque el tamaño no importe, comenzarás a tenerlo en cuenta

No estamos hablando de esos dudosos alargadores que venden por internet. Hay hombres preocupados por el tamaño y el contorno del miembro viril. Hace poco supimos de un hombre que va a ser padre con el primer pene trasplantado de la historia, procedente de un donante fallecido.En el futuro, será posible crear desde un laboratorio órganos sintéticos compuestos de materiales naturales y artificiales, por lo que podremos cambiar de pene a nuestro gusto y elección.

De momento, científicos estadounidenses crearon en 2014 media docena de vergas a través de células humanas, un logro al que llevaban dedicándole largo tiempo y que se une al de las vaginas que llevaban unos años fabricando.

Vibradores

Ya no harán falta vibradores

No será necesario acudir a nuestro ‘sex shop’ de referencia en busca de ese cacharrito que tanto nos gusta a nosotros o a nuestras parejas. Los penes del futuro tendrán la vibración incorporada.  Rich Lee es un hombre que se define como ‘biohacker’ y transhumanista (su objetivo es que los humanos vivan cientos de años) cuya creación, el Lovetron9000, hace que el miembro vibre.

El dispositivo se podrá insertar fácilmente (su idea es que lo hagan las tiendas de tatuajes o de ‘piercings’) mediante una incisión y funcionaría con una batería recargable que dura unos 45 minutos. Lo que Rich no explicó es cómo se recarga el vibrador. ¿Hay que enchufar el pene a la corriente?

Tendrá ‘wearables’

Si tu muñeca es redonda y carnosa y puede llevar un reloj, ¿por qué no tu pene? No estamos hablando de simples juguetes eróticos, sino de herramientas tecnológicas que son capaces de monitorizar algunas constantes vitales a la vez que incrementan tu placer. En concreto, hablamos de cacharros como SexFit, un anillo que se sincroniza con una aplicación móvil gratuita y que da a los usuarios información sobre las calorías gastadas durante el coito y el número de embestidas por minuto. Cuenta con conexión Bluetooth, wifi y luces led, para que no le falte de nada a tu aparato.

El mismo camino que SexFit lo está siguiendo Lovely, que busca financiación en Indiegogo. Fabricado con silicona, está conectado a una ‘app’ que monitoriza tus movimientos durante el coito y te aconseja sobre tu sesión sexual para que lo hagas mejor la próxima vez. La compañía promete que, además, este ‘wearable’ ayuda a mantener la erección. ¿Se puede pedir más?

 

Espermatozoides

Con control de natalidad

Adiós a píldoras, preservativos y demás inventos anticonceptivos. La solución estará entre tus piernas. En el futuro, el aparato reproductor del hombre podría tener insertados nanorobots temporales que bloqueen el esperma en los conductos deferentes. Otra opción pasaría por lograr que el propio cuerpo produjese espermicidas que maten a los simpáticos bichitos con cola que pueden cambiarte la vida.

Disfunción eréctil

Más allá del gatillazo: fuera las disfunciones eréctiles

Todo un clásico si de penes va la cosa. La Viagra y otros medicamentos han ayudado a afrontar el problema de la disfunción eréctil, pero son caros y pueden tener efectos secundarios. Que no cunda el pánico: la ingeniería genética y la medicina regenerativa están trabajando para que los cuerpos cavernosos que dan forma al pene se puedan autoreparar y adiós problema.

Con información de io9,  Men’s Health, The Huffington Post e International Business Times.

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