La terapeuta que pone a las parejas a montar muebles de Ikea para que se arreglen

En estos días inciertos que nos ha tocado vivir, hay quien se ha propuesto aprovechar la tesitura y nuestras abundantes pajas mentales para hacer caja. Basta con ver las artimañas de aquellos que, como Sandro Rey, tratan de vendernos que sus ‘bendiciones’ serán más que suficientes para solventar todos nuestros problemas, o esos que intentan convencernos de que seremos mucho más felices comprando y comprando, ya sea el último ‘smartphone’ de Apple o una Thermomix.

Incluso hay quien trata de vendernos que Ikea puede ser la solución a todos nuestros problemas de pareja. Si no que se lo digan a la psicóloga Ramani Durvasula.

Esta profesora de psicología en la Universidad Estatal de California, en Los Ángeles, asegura haber encontrado el remedio a todos los problemas de pareja entre las estanterías, las camas, los tornillos y las tuercas de la firma sueca. En ese mismo lugar que, según ella, puede convertirse en un infierno. “La tienda se convierte, literalmente, en el mapa de una relación de pesadilla”, afirma a la hora de explicar cómo funciona su terapia.

ikea_parejas_1

A su juicio, caminando por los pasillos de una tienda de Ikea pueden surgir multitud de reproches. Al pasar por la sección de cocina, uno podrá echar en cara al otro que no recuerda cuál fue la última vez que lo vio entre los fogones preparando la comida o la cena. Lo mismo ocurrirá en el espacio dedicado a los muebles para las habitaciones de los niños. Ahí, según Durvasula, una de las partes implicadas volverá a sacar el tema casi tabú de que ya va siendo hora de tener descendencia. Y así, sección tras sección.

No obstante, el momento crítico aún está por llegar: el montaje de los muebles. A raiz de sus experimentos, la profesora Durvasula considera que los artículos más pequeños, como pueda ser una simple mesa, representan un desafío para la pareja. Aunque el gran problema llega con los armarios y estanterías de pared. Hasta tal punto ha llegado la situación que ella misma ha apodado ‘Divorcemaker’ (El Divorciador) a un mueble como el Liatorp.

Y es que los armarios parecen haberse convertido en los peores enemigos de nuestras relaciones. Tanto es así que, en España, un experimentado mediador como Manuel Pimentel ha sido llamado a filas por Ikea para interceder entre las parejas que no se ponen de acuerdo en qué debe y qué no debe haber en las estanterías. El expolítico sevillano del PP, al que siempre han recurrido en su partido cuando de mediar en asuntos peliagudos se trataba (véase el caso de los controladores aéreos o el más reciente ERE de Coca-Cola) no ha dudado en volver a los ruedos para imponer la cordura y la calma con una simple llave.

Después de analizar friamente las crisis que atraviesan muchas parejas, la doctora Ramani Durvasula llegó a la conclusión de que “el montaje de muebles es una metáfora de lo que tenemos que ser capaces de hacer en una relación”. Cree firmemente que a partir de una visita a Ikea, y de tratar de ensamblar todas esas piezas de madera con tornillos y tuercas, se puede reforzar las comunicación, la colaboración y el respeto entre los miembros de la pareja.

Así, lo que siempre recomienda a quienes van a su consulta por problemas con sus cónyuges es que vayan a comprar los muebles (no sabemos si Durvasula ha pactado su comisión con la firma sueca), que vuelvan a casa, los monten y luego vayan a contarle cómo transcurrió la experiencia.

Ella ya destaca una serie de acciones totalmente negativas en este contexto. Sin ir más lejos, lanzar las instrucciones por el suelo o salir huyendo de la habitación para evitar males mayores son síntomas de que se debe afianzar la comunicación. De la misma forma, apunta que los insultos o expresiones del tipo “¡no sabes lo que hay que hacer!” denotan una falta de respeto evidente.

ikea_parejas_3

Además, considera que durante el proceso de montaje de un mueble se hacen más visibles las grietas que existen en una relación. “A veces no escuchamos las cosas bien porque escuchamos solo aquello que queremos oír”, asegura este psicóloga. “Cuando estamos montando los muebles, las consecuencias son inmediatas. Si uno dice ‘voy a levantar esta pieza, y voy a necesitar tu ayuda con la siguiente’ y la otra persona no está escuchando, entonces se acaba rompiendo un pedazo del mueble”.

Hasta la fecha, eso sí, no podemos contrastar con datos si la terapia ha dado buenos resultados. A quien sí podría venirle muy bien lo que plantea la doctora Durvasula es a Ikea, que no ha dudado en salir al paso de estos asuntos para dar su versión de los hechos. “Estamos felices de ser parte del proceso“, dijo su portavoz Janice Simonsen. No es para menos. En estos tiempos inciertos, ya seas Pimentel, Ramani Durvasula o la propia Ikea, hay que aprovechar cada pequeña oportunidad de hacer caja.

———

Con información de The Telegraph, Wall Street Journal, Oddity Central, New York Magazine y Business Insider

Tornillo a tornillo, me enamoré de ti:

Hallan bacterias fecales en las tartas de chocolate de Ikea

Un buen puñado de trucos e ideas para transformar y reutilizar tus muebles de Ikea

Bye, bye, Antonio. Diez famosos y famosetes que tuvieron que rectificar sus tatuajes de amor eterno

¡Trogen Fjälkinge! ¿Qué hacen los muebles de Ikea en cuadros del Renacimiento?