Corea del Norte exige el cambio de nombre a quienes se llamen igual que Kim Jong Un

Kim-Jong-un

Imagina por un momento que nuestro querido líder decretara que él es el único español con derecho a llamarse Mariano. Al día siguiente, tendríamos 50.826 “refugiados marianos”, hombres apátridas pidiendo asilo nominal entre los José Luises o los Ricardos.

Por suerte, España es un Estado de derecho y esto nunca podría pasar. Donde sí está pasando (y no es la primera vez, como veremos) es en Corea del Norte, la dictadura hereditaria comunista más antigua del mundo, con permiso de Cuba. En aquel país está prohibido llamar a los recién nacidos con el mismo nombre del Brillante Camarada, y los que tuvieron la mala suerte de nacer antes de la proclamación del Delfín Kim Jong Un deben cambiar su nombre con carácter urgente, según ha informado/ordenado la televisión estatal KBS.

El monopolio del nombre por parte del máximo dirigente del país es ya una tradición en el país asiático, en tanto el padre de Kim Jr., Kim Jong Il (aka, Querido Líder), y su abuelo, Kim Il Sung (Gran Líder), ya prohibieron el uso de sus respectivos nombres por parte de sus compatriotas durante sus respectivos mandatos, un acto de culto a la personalidad bastante poco comunista, bien mirado.

Kim Jong Il ya prohibió en 2011 que cualquier otro norcoreano se llamara como su vástago. Entonces, quien más tarde sería elegido como el hombre más atractivo del mundo sólo era el heredero de la dinastía norcoreana.

Como Corea del Norte no es un Estado hecho y de derecho, carece de un sistema estadístico fiable, así que se ignora el número de ciudadanos que están sometidos a la prohibición, pero bastantes, según especula el corresponsal de Reuters, en tanto Kim es un apellido muy común y Jong Un es tan habitual como Froilán de Todos los Santos.

Visto en Reuters y aliñado con información del INE y MIC.