Un breve repaso por la historia de los juguetes sexuales

El uso de los juguetes sexuales tiene un largo recorrido histórico. Si crees que los vibradores y las sex shop son cosa de estos días, te equivocas. La búsqueda del placer a través del sexo está en nosotros desde que vivíamos en los árboles y teníamos el cuerpo cubierto de pelo en casi su totalidad; y cuando nuestros antepasadas más primitivos no podían satisfacer sus necesidades como es debido, recurrían a otro tipo de herramientas.

Estas herramientas han ido evolucionando con el tiempo, los materiales han ido mejorando y se les han ido añadiendo todo tipo de funcionalidades según avanzaba la tecnología. Y así hasta el día de hoy.

Consoladores prehistóricos

El sexo es una necesidad tan básica como el comer, por eso, no es de extrañar que allá por el año 23000 a. C. ya existieran los consoladores. Sí, los más antiguos datan de esa época y ron encontrados en la cueva de Hohle Fels, en Ulm, Alemania.

Según los científicos, estos consoladores fabricados en piedra, brea o madera servían para ayudar en las relaciones sexuales durante la Edad de Hielo. Normal, con el frío que hacía...

El consolador de Cleopatra

En el Antiguo Egipto, la mismísima reina Cleopatra también tenía juguetes sexuales. ¡Ella sí sabía satisfacer sus necesidades y caprichos en todos los sentidos!

Se dice que empleaba una especie de forro de cuero fino lleno de abejas, que al zumbar le proporcionaban placer. También cuenta un rumor que Julio Cesar le regaló un consolador de oro macizo.

Aceite de oliva para lubricar

Todos conocemos de sobra los beneficios del aceite de oliva, pero lo que seguramente muchos desconozcan es que, además de para dar vida en cocina, también daba vida en la alcoba. Y es que el aceite de oliva fue uno de los primeros lubricantes de la historia, ya se empleaba entorno al 350 a. C. para evitar roces y situaciones dolorosas durante los jueguecitos sexuales.

Las primeras sex shop renacentistas

La Italia del renacimiento no solo nos dejó grandes obras de arte, sino también las primeras sex shop. Las mujeres acudían a estos establecimientos para adquirir sus juguetitos sexuales hechos de madera. Claro que, en muchos casos, la madera requería de grandes dosis de aceite de oliva como lubricante para facilitar el tema.

Y no solo eran las italianas quienes disfrutaban de estos singulares compañeros, el producto también se exportaba por algunos países europeos, como Inglaterra.

El vibrador para curar la locura de las mujeres

El primer consolador con movimiento propio vio la luz en 1869 y se lo debemos al doctor George Taylor. Se trataba de un aparato que funcionaba a vapor y se empleaba para curar la "histeria femenina", una enfermedad que volvía locas de deseo sexual a las mujeres.

Así, con esté precursor de los vibradores proporcionaba orgasmos a las mujeres para que así recobraran la cordura.

Muñecas hinchables para las tropas nazis

Durante la Segunda Guerra Mundial, Hitler ordeno entregar muñecas hinchables para compensar la tensión que sentían las tropas nazis y así evitar que contratasen los servicios de prostitutas parisinas y contrajeran enfermedades.

Estas muñecas, como no podía ser de otro modo, eran rubias y de ojos azules.

Vía: Your Tango y Slosh Spot.

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