Los Santa Claus más siniestros de todos los tiempos

En España sabemos bien lo difícil que puede ser a veces encontrar a un Rey Baltasar auténtico. Encontrar a un Santa Claus que de el pego, en principio, no parece tarea difícil. Pero si lo dejas para el último momento o si sólo tienes para pagar cuatro duros al drogadicto del barrio, pasa lo que pasa: que los críos se echan a llorar nada más verlo o la foto puede perfectamente servir para el cartel de una peli de terror. Lo suficiente como para que los niños decidan ser más malos que Satanás para mantener lejos de sus casas a ese tío raro vestido de rojo que se aparece en sus pesadillas.

Oye, Santa, creo que te has pasado con la zarzaparrilla.

“Y cuando acabe con estos niños, iré a por ti y a por toda tu familia. ¡¡¡¡Hohohohohohoho!!!!”

No sé a vosotros, pero a mí me da que ese Santa Claus y la chica sentada en sus piernas deben tener aproximadamente la misma edad.

Creo que ningún niño capaz de caminar por sí solo y en su sano juicio se acercaría a este Santa. ¡¡Vade Retro!!

Los manicomios no son un buen lugar para reclutar Santa Clauses para vuestro negocio.

“No sabéis como les gusta la carne de niños pelirrojos a mis renos. ¡Se van a poner las botas!”

¡Dios mío, no, Santa por favor, no me mates, me portaré bien el año que viene lo juro!

Santa, no me mires así, que este año me he portado bien. Creo. Bueno. No sé. [Ahora es cuando sales corriendo como alma que lleva el diablo]

Vamos, Santa, una sonrisita, por favor, que son gratis.

Los Retro-Santas también dan mucho yuyu. Este parece que lo acaban de desenterrar.

“Bien, esto no es una coña. O dejáis una mochila llena de billetes de 500 bajo el árbol de Navidad la noche del 24 de diciembre, o no volveréis a ver a vuestros hijos. Firmado, Santa Claus. P.D. Va en serio, que estoy muy loco”.

Ponerle un pijama rojo, un gorro de duende y una barba chunga no te convierte en Santa Claus. Cúrratelo más para el próximo año, anda.

Fotos procedentes de: Creepy Santa Photos y Mental Floss