Judío ortodoxo se mete en una bolsa de plástico porque su fe le prohíbe volar sobre cementerios

Es normal que muchos pasajeros hagan ciertos rituales cuando vuelan en un avión, como santiguarse o mantener los ojos cerrados hasta que despega la aeronave. Pero un pasajero llevó sus creencias más allá de la realidad plastificándose a sí mismo en pleno vuelo. Se trata de un judío ultra ortodoxo, vestido completamente de negro, que se metió en una bolsa de plástico extra grande para cerrarla con un nudo sobre su cabeza como si fuera un regalo.

Esta solución final se ha convertido en viral después de formarse un intenso debate acerca de los motivos exactos que le llevaron a protegerse de semejante manera. ¿Quizá las continuas aerofagias de sus compañeros de butaca?¿Podría haberse visto mancillado por la presencia de aeromozas en el avión ofreciéndole panchitos?

Esta fue la primera teoría que los expertos barajaron. Al principio, se creía que el hombre se había puesto la bolsa para distanciarse de las mujeres, ya que algunos judíos ultra-ortodoxos obedecen estrictas reglas de segregación de género en público.

Sin embargo, se cree que el hombre, que llevaba un solideo judío o "kipá", puede ser un miembro de los Cohanim, que creen que son descendientes de los sacerdotes del antiguo Israel y no pueden entrar en estrecho contacto con los muertos para proteger su santidad.

No se sabe cuándo se tomó la fotografía, o la línea aérea que le llevaba, pero es más que probable que se tratara de un avión acercándose a Tel Aviv, que está rodeada por una serie de cementerios en el corredor aéreo de aproximación al aeropuerto (los puntos en rojo).

Al parecer, el estricto código religioso de los Cohan prohíbe las visitas a los cementerios a excepción de los funerales de parientes cercanos o del suyo propio. Aunque sólo sea pasar volando a cientos de metros por encima y con nubes entre medias.

De hecho, la indumentaria parece ser la recomendada para estos casos, según confirman informes de prensa hebrea que muestran como el rabino Yosef Shalom Eliashiv, líder de la comunidad lituana Haredi en Israel, recientemente ha "encontrado una solución a este problema, al dictaminar que envolverse en bolsas de plástico gruesas mientras el avión cruza el cementerio no sólo es admisible, sino plenamente recomendable".

Esto explicaría el extraño atuendo protector del hombre (que ni siquiera tenía agujeros para respirar) para aislarse de las impurezas espirituales de su alrededor.

Vía Daily Record