El “Messi del Sinpa”: Cinco años simulando infartos en restaurantes para comer gratis

Casi todos lo hemos exclamado alguna vez cuando vemos que no hay sitio en nuestra terraza favorita: “parece que no hay tanta crisis”. Pero claro, eso no significa que todo el mundo vaya a pagar las consumiciones. De hecho, el intentar no pagar la cuenta agudiza el ingenio y potencia la creatividad.

Un claro ejemplo es un tal Jeremy Heath, un talento natural para la actuación, usaba sus poderes para el mal. Durante los últimos 5 años perfeccionó un método para el escaqueo: fingir ataques al corazón y escabullirse en el trayecto al hospital o escaquearse durante el jaleo. Y le funcionaba bien, muy bien: incluso le podríamos llamar “El Messi del Sinpa“.

Por lo visto, su estrategia cristalizó en 2008, tras sufrir algunos problemas de salud, quizá con infarto incluido, que le dejaron en una silla de ruedas. A partir de entonces, comenzó a viajar por el norte de Inglaterra, dándose enormes banquetes y perfeccionando su técnica para irse sin pagar un centavo.

Con el tiempo, llegó a usar sus métodos hasta para evitar pagar unas cañas en un pub o incluso el taxi. Los 20 euros que le costó una carrera le parecieron demasiado para él y fingió uno de sus infartos. Y así pasó años y años, hasta que en principios de 2013 le grabaron haciendo una de las suyas.

Otro tipo de sinpa, más complicado de hacer en silla de ruedas

Cuando comenzó a coger confianza en la táctica del infarto, comenzó a usarla a diario. Lo máximo llegó en la ciudad de Carlisle, donde tuvo un copioso desayuno regado por cerveza y fingió su consabido ataque al corazón. Fue denunciado y tuvo que personarse al día siguiente al un juzgado, el cual le pagó el billete de vuelta.

En lugar de volver a casa, se fue al restaurante “The Thin White Duke“, donde aprovechó para comer, y fingir otro rictus a la hora de acoquinar. Tras ser llevado al hospital y dado de alta, puesto que no le pasaba nada, remató la jornada con un nuevo ataque, tras cenar 4 pintas de cerveza y un suflé de queso en el Hallmark Hotel de la misma ciudad. ¡Ahí, a lo loco!

Tras varias denuncias, fue sentenciado a una pena de 6 semanas por fraude y falsa representación. El abogado de Heath ha declarado que el problema de su cliente no es el comer gratis: “su verdadero problema es el alcoholismo, lo de la comida es algo secundario”. Por supuesto, que le hayan condenado no significa que su carrera haya tocado a su fin.

Lo cierto es que su caso es uno digno de estudio para los fans de la cara dura y el morro, y que bien podría entrar entre el top 5 de los mejores gorrones, aunque en general, las cantidades que robaba eran muy poco elevadas. Eso sí: poquito a poquito, uno puede llegar a adeudar miles de euros…

En el espectro contrario, están los que intentan el hecho y terminan fracasando, como la princesa saudí que intentó escapar sin pagar sus consumiciones y las de sus 60 sirvientes. Un pequeño consejo que os damos desde aquí para vuestros sinpa: mejor ir en grupos pequeños.

Vía The Sun y Telegraph Imágenes vía El país y Trackchair