Cumple la última voluntad de su esposa grabando en su lápida una réplica de su vagina

Devoto esposo y desde hace tres años viudo, el serbio Milan Marinkovic no ha podido resistirse al último deseo que le hizo su mujer en el lecho de muerte y ha cincelado los organos sexuales de su doña en la lápida que adorna su tumba, en el cementerio donde descansa.

Su esposa quería asegurarse que el hombre jamás miraría a otra mujer, “así de esta forma siempre te acordarás de mi”, le soltó en sus últimas voluntades la finada, Velika Krusevica.

Este viudo se ha pasado desde entonces tres años intentando convencer a un escultor para que le tallara una réplica exacta de la vulva en cuestión, a partir de una serie de fotografías que había tomado durante los 50 años de feliz matrimonio que pasó con ella. Y firma que “de esta manera, siempre estará conmigo”.

Para lograrlo se ha gastado unos 2.600 € y muchos sinsabores, pues ningún profesional de la cantería quería prestarse a la obra, por considerarla una blasfemia al realizarse en campo santo.

Al final, encontró un artista que accedió al encargo y el resultado no puede ser más aceptable para Milan, que lo ha catalogado como un trabajo que le encanta y que considera muy cercano a la realidad. Aunque cuando se lo enseñó a su cuñada ésta lo confundió “con el pico de un pájaro”.

Ya de paso, el artista le ha hecho precio y también ha tallado con números la fecha de su defunción, que el propio Milan ha datado así a ojo en 2018, para que no tenga que preocuparse del rellenado de esa casilla llegado el momento.

Vía alo.rs