Cabezas de alien hechas con culo de venado, la máxima expresión del arte sureño

Siempre es difícil encontrar diversiones educativas para toda la familia. En Carolina del Norte, los niños redneck suelen hacer realistas casitas de jengibre que se parecen a sus casas de verdad. Y en el otro extremo de la artesanía más polvorienta se encuentran estas “obras maestras que se hacen con el culo”. Con el culo de un ciervo, más concretamente.

Se trata del llamado “assquatch”, el arte de hacer la cara de un alien con el trasero de un venado. Según explica Don Burleson en sus “consejos de artesanía sureña”, durante “siglos” las familias de Carolina han disfrutado de la camaradería y la alegría de hacer cabezas de extraterrestres de esta forma tan peculiar, sobre todo después de los sucesos de Roswell.

Todo lo que se necesita es una cabeza de maniquí de espuma de poliestireno, el trasero de un venado fresco, un cuchillo afilado y un poco de pegamento. Y ya estás listo para empezar a hacer tu obra.

Mucha gente dice que el arte verdadero del assquatch radica en la conformación del ano del venado para que parezca una boca. El ano puede ser muy simple, por lo que muchos lo estiran para lograr efectos realistas, tales como sonrisas y ceños fruncidos. En general, los artistas de esta disciplina tratan de concentrarse en los detalles de la boca para obtener los mejores resultados.

Y es que, según este experto, en términos de popularidad y atractivo para las masas en general, el arte genuino Redneck ahora rivaliza con el arte popular tradicional como una de las mejores inversiones en formas de arte de coleccionista.

Don Burleson recomiendan a los neófitos que quieran adentrarse en este estrecho mundo empezar con un cadáver de venado fresco, “esto siempre hace que sea más divertido y educativo para los niños, ya que pueden compartir la alegría de destripar a Bambi, mientras se recibe una lección de anatomía y taxidermia, con la emoción de crear una obra de arte única en su clase”.

También aconseja a los principiantes hacerse antes con los servicios de un “Butt Out”, un instrumento que parece sacado del maletín de un taxidermista loco y que, por respeto a los ciervos, dejaremos que Don explique graficamente.

Como hace con todo el resto del proceso en su loquísima web Make you own redneck art, un perfecto ejemplo de los extraños divertimentos artesanales que se dan en el nuevo mundo.

Don Burleson, con pitillo y camiseta.

Sólo hay un artista más cafre que Burleson: el que diseca a su gato y le convierte en helicóptero.