Los 10 afiches más psicotrónicos de la serie B mexicana

Puede que México no sea precisamente una potencia cinematográfica . Pero los fans del cine más desvergonzado tienen un rinconcito en su corazón para el cine mexicano de género. Un rinconcito muy grande. Porque mira que hicieron películas de esas con luchadores, marcianos y monstruos. Sobre todo, con monstruos.

Con afán divulgativo e ilustrador, os presentamos una pequeña selección de 10 de las series B más descacharrantes, a las que nuestros lectores seguro que podrán extraer lecturas sobre la situación socioeconómica del país, por ejemplo. Y si no, siempre podrán disfrutar con los desopilantes afiches que se preparaban para atraer al público. Un cine que, por suerte o por desgracia, ya nunca volverá.

Chabelo y Pepito contra los monstruos

Año: 1973

Director: José Estrada

Género: Cuasi-comedia

Monstruos: Casi todos. A saber: Frankenstein, el monstruo de la laguna negra, Drácula, la momia…

¿De qué iba? Si EEUU tenía a Abbot y Costello, México tenía a Chabelo y Pepito. Aunque la idea de enfrentarlos a los monstruos clásicos llegaba 30 años tarde, en su caso. El tipo de humor de la pareja ya se lo pueden imaginar: el más tonto posible. Los maquillajes, o directamente, las caretas de los monstruos, no desentonan en la función.

Recomendada para: Fans del Dúo Sacapuntas y el humor “de la gentes humildes”.

La Nave de los monstruos

Año: 1960

Director: Rogelio A. González

Género: Ciencia-risión

Monstruos: Extraterrestres muy feos.

¿De qué va? Pues de qué va a ir: los extraterrestres llegan y quieren dominar la tierra. Menos mal que tenemos a Piporro para que nos salve. Con ese nombre está claro que se trata de un cómico que aportará las dosis de chascarrillos, mientras la chica grita y se deja secuestra y el galán de turno acaba con los marcianos más cutres que se recuerdan… Entrañable,  a su manera.

Recomendada para: Aspirantes a Íker Jiménez.

Santo y Blue Demon Contra El Doctor Frankenstein

Año: 1974

Director: Miguel M. Delgado

Género: Superhéroes

Monstruos: El doctor Frankenstein y su creaciones.

¿De qué iba? Que no falte una de Santo y su compañero más habitual, Blue Demon. Los dos campeones de la justicia se enfrentan aquí al celebérrimo Doctor Frankenstein. Resulta que el famoso cientício no sólo crea monstruos, sino que tiene predilección por los trasplantes de cerebros, la resurrección de chicas guapas, la creación de golems… no para el tío. Normal que estos dos quieran poner fin a sus tropelías a base de golpes y trompazos.

Recomendada para: Todo el mundo. Lo de las máscaras de lucha libre es tendencia.

El increíble Profesor Zovek

Año: 1972

Director: René Cardona

Género: Basado en hechos reales

Monstruos: Mutantes.

¿De que iba? El Profesor Zovek era un iluminado mexicano que dominaba tanto las artes marciales como las ciencias ocultas, el escapismo y hasta los poderes psíquicos. Una celebridad en su país, dio el salto al cine con este tremebundo film en el que lucha con un científico loco (otro) con poderes similares a los suyos. Eso sí: con varias escenas de fuga, para que el tipo mostrara sus habilidades.

Recomendada para: Gente con ganas de desarrollar su poder mental.

Intrépidos Punks

Año: 1980

Director: Francisco Guerrero

Género: Denuncia social

Monstruos: Un grupo de punkies violentos y satánicos.

¿De qué iba? La repanocha. Una banda de punkis, comandados por un culturista y una tal “Princesa Lea” se dedican a robar bancos, drogarse y montar fiestas a ritmo de una infernal canción. A pesar de ser un movimiento urbanita, estos punks prefieren vivir en cuevas en el campo y dedicarse a hacer misas negras. Un clasicazo que hay que verlo para creerlo.

Recomendada para: Nostálgicos de la movida.

‘El Charro de las Calaveras’

Año: 1965

Director: Alfredo Salazar

Género: Aventuras tercermundistas

Monstruos: Un licántropo, un vampiro y un jinete sin cabeza.

¿De qué iba? Uno de los superhéroes más costrosos de la filmografía mexicana, El Charro se enfrenta a tres villanos en tres historias, una descacharrante aventura en la que ignoramos que escasea más: la lógica o el presupuesto. Tres historias con el argumento y el ritmo bajo mínimos.

Recomendada para: Gente con impulsos suicidas

La momia azteca contra el robot humano

Año: 1958

Director: Rafael Portillo

Género: Choque de titanes

Monstruos: Pues eso, una momia azteca y un robot humano.

¿De qué iba? Un grupo de espabilados quieren acceder a un fabuloso tesoro. Pero claro: resulta que está cuidado por una momia azteca, invencible, que resucita cuando alguien se acerca. ¿Solución? Pues la más lógica: construir un robot con cerebro humano para que se enfrente a ella, y mientras los otros le roban el tesoro. Lógica infantil para un film inolvidable.

Recomendada para: Fans del bricolaje.

‘Terror, Sexo y Brujería’

Año: 1965 / 1989

Director: Rafael Portillo

Género: Reciclaje

Monstruos: Una bruja y un espíritu que poseía gente.

¿De qué iba? Con lo caro que es hacer una película, como para tirar una, aunque no esté acabada. Todo se puede aprovechar. Así, este toma el metraje de una película sin finalizar de los 60 para unirlas con nuevas escenas y dar lugar a una cosa sin pies ni cabeza sobre una bruja, un espíritu, y al final, una especie de zombie que se lo carga todo. Muy acertado su uso de la risa de Vincent Price en “Thriller” para dar miedo en la escena del cementerio.

Recomendada para: Amantes despechadas.

‘Las luchadoras vs el médico asesino’

Año: 1963

Director: Rene Cardona

Género: Deportivo

Monstruos: Simios

¿De qué iba? No todos los doctores son médicos, claro está. El protagonista del título es uno de estos que está en su casa, venga a experimentar con persona todo el día. Y en uno de estos que consigue crear un mono con cerebro humano que, claro está, tendrá que salir por ahí a secuestrar gente para su amo. Un grupo de luchadoras de wrestling tendrán que impedir que el malvado conquiste el mundo.

Recomendado para: Fetichistas de las mujeres de armas tomar.

Cementerio del Terror

Año: 1985

Director: Rubén Galindo

Monstruos: Un asesino psicópata y un montón de zombies.

¿De qué iba? Atención a la mezcla: un loco se dedica a matar a un grupo de jovencitos que andan en una cabaña. Pero como uno ha leído el Necronomicón, que andaba por ahí tirado, despierta a unos zombies que dan buena cuenta del psicópata. Como este ya se ha cargado a todos los teenagers, hay que presentar a un grupito de chavalitos para que sean amenazados por dichos zombies. Un cacao mental muy simpático.

Recomendada para: Padres con hijos: al menos, la segunda parte.

Imágenes vía Destroy All Monsters, Zontarmag y Zomboscloset.