Atraca una tienda armado con una taza de café

En un modélico ejemplo de eso que llaman la flema inglesa, un atracador logró desvalijar una tienda de Manchester armado únicamente con una taza de café. El Juan Valdés de los asaltos entró poco antes de la hora de cierre en un colmado de Manchester, enmascarado, acompañado de un cómplice y sosteniendo una taza de café negro, tal y como muestra la imagen tomada del circuito cerrado de TV.

Con estos mimbres, el atracador exigió al dependiente que le llenara una bolsa de deportes con paquetes de cigarrillos y el dinero de la caja. El espantado trabajador, de origen indio, siguió a rajatabla las órdenes del hombre: “Más que la taza de café me preocupaba la forma en que actuaba el tipo”. El empleado reconoció ser “más de té”, según señaló una vez calmados los nervios.

La crisis golpea también el segmento de los amigos de lo ajeno, que tienen que ingeniérselas con sucedáneos amenazantes a falta de pistolas. En 2010 un hombre atracó un banco en Vigo a punta de dedo índice, llevándose un botín proporcional a la inversión (10 euros), que procedió a gastarse en una carrera de taxi en su huida.

Por aquellas fechas, también supimos del caso de la gitana rusa que utilizaba como único arma para perpetrar sus robos su “hipnótica mirada”, con la que logró embaucar a 30 empleados de otros tantos bancos, llevándose suculentos botines que sumaban más de 1 millón de euros.

Visto en Telegraph.

Otras fechorías:

Top 5 atracos estrambóticos

Mal: robar la gasolina del coche de la policía. Peor: colgar la foto en Facebook

Un policía se persigue a sí mismo tras confundirse con un ladrón en las cámaras de seguridad

El simpa más peligroso: cuatro hombres saltan en paracaídas de un rascacielos para no pagar la cuenta

Cinco simpas épicos