Un partido político serbio se atreve a ofrecer lo que quieren los votantes: un par de tetas

Si para vender yogures o desodorantes lo que mejor funciona es enseñar un buen par de tetas, ¿por qué no debería valer para "vender" un partido político? Con esta lógica indiscutible Srpska Lista concurre a las elecciones serbias con un póster electoral que muestra un espectacular escote.

Desdichadamente para los votantes masculinos, el busto no pertenece a ninguna de las candidatas de la lista. El cartel electoral ha sido reproducido en enormes vallas exteriores del país, e incluyen un visible número 5, que representa el puesto de la Lista Srpska entre los candidatos concurrentes y la talla de sujetador gigante, equivalente a la talla D. Todo un ejercicio de sutileza.

El anuncio "electoral" no ha dejado indiferente a nadie, empezando por los conductores. Más de uno ha estado a punto de estamparse mientras quedaba hipnotizado por la impresionante delantera de la modelo. En este sentido, un conductor protestaba contra el póster en la prensa local: "No sólo es sexista y denigrante con la mujer. También es peligroso".


No es la primera vez que se utiliza el canalillo como argumento electoral. En las elecciones generales de 2009 en Alemania la candidata del CDU Vera Lengsfeld utilizó una foto de la canciller Angela Merkel y otra suya en la que demostraba cuatro poderosas razones, un poco vencidas por la ley de la gravedad, todo hay que decirlo, para votar al partido conservador. El eslogan elegido pretendía ser picantón: "Tenemos más que ofrecer".

Visto en Metro y Telegraph.