Detienen a un embalsamador que revendía los dientes de oro de los muertos

Los locales de “Compro Oro” no suelen preguntar de dónde procede el valioso metal: oro es oro y el único matiz es que tenga 18 o 24 quilates.  Un embalsamador de la morgue de Denver se sacaba un sobresueldo robando los dientes y las coronas de oro de los cadáveres que le llegaban y vendiéndolos en casas de empeños.

Adrian Kline, de 43 años y propietario de la inquietante cara que se aprecia en la imagen, colocó no menos de 17 piezas dentales en otras tantas casas de empeños de la región, obteniendo por cada una de ellas entre 20 y 800 dólares, en función del peso y la calidad de la pieza.

El caso guarda más de un paralelismo con el que se produjo hace un par de años en Badalona, cuando los Mossos d’Esquadra detuvieron a un trabajador del cementerio por sustraer los dientes de oro del osario del cementerio de aquella localidad. En aquella ocasión, la cifra de dientes sustraídos también ascendió a 17, que parece ser el límite de piezas robadas a muertos a la que puede aspirar un saqueador de tumbas.

Una llamada de uno de los locales de empeño puso en alerta a la policía de Denver. El propietario del local advirtió de que estaba recibiendo “sospechosas ofertas relacionadas con dientes de oro”. Los agentes acudieron a interrogar a Kline, que inicialmente afirmó que las piezas habían pertenecido a su padre adoptivo, que era dentista. En un segundo interrogatorio reconoció que las había recogido “de la basura” de la Morgue de Aspen, donde trabajaba. Finalmente, gracias al fino trabajo de los detectives, no le quedó más remedio que asumir que las había extraído de los cadáveres que embalsamaba, obligado como estaba para sacar dinero con el que “alimentar a sus ocho hijos”.

Imagen de Gurb en Ojo Digital.

El depósito de cadáveres en el que trabajaba el detenido habitúa a guardar las piezas de oro que quedan tras una cremación, las recicla y utiliza el dinero obtenido para financiar un programa de voluntariado.

Visto en Daily Mail, Colorado Crimes y El Periódico.