El agujero que amenaza con engullir una ciudad entera

Berezniki es una ciudad situada en el centro de Rusia, en la falda de los montes Urales, surgida de la unión de varios pueblos ante el auge de la extracción de potasio durante los tiempos soviéticos. Pero sus 150.000 habitantes deberían ir buscando un nuevo hogar, pues no deja de crecer el enorme agujero que surgió en 1986 y que amenaza con socavar toda la ciudad, levantada sobre un antiguo lecho marino.

Toda la región Perm estaba cubierta hace millones de años por el Mar de Perm, que dejó al secarse un inmenso depósito de sal y de potasio. Las primeras minas de sal datan de 1430, aunque fue durante la etapa soviética cuando mayor auge tuvo la industria extractora: se abrieron cuatro enormes minas, la población creció hasta los 200.000 habitantes y la región se convirtió en el mayor exportador de potasio del mundo. De Berezni y alrededores procede el 10% del potasio mundial.

Pero escarbar el subsuelo tiene un precio: en 1986, cuando la URSS daba sus últimos estertores, una de las minas más alejadas de la ciudad se inundó y se hundió, generando un enorme agujero. La mina que horadaba las entrañas de la ciudad fue rellenada con rocas y los edificios que se erigían en su superficie fueron derribados, ante el riesgo de hundimiento. Pero como si fuera un insaciable glotón, el socavón fue creciendo y 20 años después había alcanzado las dimensiones que puede apreciarse en la imagen.

Entre tanto, un segundo agujero apareció en la ciudad, esta vez bajo los raíles del sistema ferroviario creado para llevar la sal y el potasio hacia las industrias procesadoras. Las autoridades locales gastaron 6.000 millones de rublos en construir una carretera de circunvalación que sirviera de back-up al tren. También intentaron llenar el agujero, pero lejos de mermar no dejó de crecer. Por si fuera poco, en las inmediaciones un tercer agujero empezó a devorar su barrio correspondiente…


Muchos en Berezniki ya asumen que la ciudad acabará siendo devorada por el agujero de las minas de potasio, pero sucederá a cámara lenta. Más lenta, al menos, que la de estos campistas británicos, cuyas caravanas se quedaron colgando del acantilado de la noche a la mañana.

Visto en Leprosorium (en ruso y con acceso restringido).