Una aspiradora mojada provocó el cierre de una central nuclear en Suecia

El pasado mes de mayo un incendio provocó la interrupción en el funcionamiento del reactor nuclear de la central nuclear de Ringhals, al sur de Gotemburg (Suecia). Aunque el fuego no amenazó el reactor, la dirección decidió cerrar la central, cuyo reactor ha tardado siete meses en volver a arrancar. Este retraso va a provocar pérdidas por valor de 200 millones de euros para la empresa pública Vattenfall, propietaria del 70% de la central.

La investigación realizada por la empresa ha concluido que el incendio se desató porque alguien dejó una aspiradora mojada enchufada, provocando un cortocircuito que desencadenó el incendio. Según un portavoz de la empresa, “esos aparatos no deberían dejarse de cualquier manera. Se trata de un fallo humano, que no debería suceder en nuestras instalaciones”.

Donde sí podía haberse producido un accidente de esas características es en la cocina de un señor sueco, que fue detenido en agosto cuando ultimaba la construcción de un reactor nuclear en su cocina. Richard Handl fue detenido por la policía cuando estaba a punto de arrancar su central nuclear en su domicilio del oeste de Suecia, un proyecto en el que llevaba seis meses involucrado y que describía diariamente en su blog.

No es el primer accidente inusual que deja a Suecia a oscuras últimamente. La semana pasada, un pájaro se introdujo en un generador eléctrico y dejó sin electricidad a 3.500 hogares.

La secuencia de los hechos, según The Local:

1. El accidente.

2. La aspiradora.

3. Un reactor nuclear en la cocina.