Putin recurre al referéndum chapuza

invasión de Ucrania

EFEguerra de Ucrania

El autócrata ruso ha sufrido varios sopapos de consideración las dos últimas semanas.

Ya hemos comentado que los ucranianos, bien armados por Estados Unidos, Polonia, Gran Bretaña… y con una alta moral han recuperado algo de territorio y mostrado que los rusos no son tan fuertes y parecen luchar desanimados.

Junto a eso, en una reunión internacional en Samarkanda el líder ruso ha visto que el apoyo chino a su causa tiene límites y oído al presidente de la influyente India tirarle de las orejas: “no es el momento de hacer guerras , presidente”.

Persona poco propensa a reconocer que se ha equivocado, Putin ha reaccionado con iniciativas militares, anunciando penas severísimas para los desertores, algo le va mal en ese campo, y con otras políticas de mayor calado: Va a organizar referéndum en el este de Ucrania, dos regiones medio independizadas de este país con la ayuda de Putin hace media docena de años. Ahora pretende absorberlas con unas consultas populares totalmente tramposas. En la región, es cierto, hay un porcentaje de la población que no sólo es rusófoba sino que desea unirse a Rusia, pero un referéndum en las actuales circunstancias es impropio, es territorio que Moscú aceptó como ucraniano en varios tratados, y además fullero : ¿Quién se atreverá a votar en contra de la unión en una zona ocupada por Rusia y cuyos dirigentes pueden haber sido “comprados” o amenazados por Putin?

El referéndum puede ser una lanzada en el orgullo de Ucrania y aleja la posibilidad del alto el fuego y de llegar a una paz justa y seria. Lo he dicho en otra ocasión: yo no aceptaría que una gran potencia extranjera quisiera anexionarse el 23% del territorio español. Pensaría que es un robo logrado por un matón abusón.

Zelensky y su pueblo no van a engullirlo, las autoridades alemanes ya han manifestado su repulsa y ahora seguirá una catarata similar de otros países de la UE y de la OTAN Es un hecho consumado inadmisible.

Por el momento los occidentales continúan ayudando a Ucrania. La remisa Francia parece que le enviará unos veinte carros de combate Leclerq. La clave es cuánto durará esto. Biden no baja el listón y aumentará el número y la sofisticación de las armas. En su país, aunque muchos sondeos indican que la preocupación mayor de los estadounidenses es el aumento del coste de la vida, una encuesta del Instituto Gallup muestra que hay bastantes más americanos partidarios de ayudar hoy a Ucrania que de detener el suministro.

En el otro lado, en Rusia, seguimos ignorando qué porcentaje de ciudadanos continúan pensando que Putin ha procedido correctamente. Uno se asombra que el país que ha producido a Tolstoy, a Chejov, a Dostoweski, Turgenief… siga sin hacerse preguntas de por qué en la Asamblea general de la ONU condenan a Rusia, por qué la Unión Europea le impone sanciones, por qué le prohíben participar en el Mundial de Fútbol de Qatar y en numerosos acontecimientos deportivos y por qué Putin, a diferencia del presidente chino y del indio, por no hablar del emperador japonés o del presi sudafricano, no ha sido invitado al funeral de la reina Isabel ¿Puede una nación estar tan hipnotizada en el siglo XXI? Es probable que sí.

Sobre el autor de esta publicación

Inocencio Arias

Andaluz, es un veterano diplomático con más de cuarenta años en la profesión y que ha ocupado cargos importantes en el Ministerio de Exteriores con los tres gobiernos anteriores de la democracia.

Ha sido, curiosamente, Portavoz Oficial del Ministerio con la UCD, el PSOE y el PP amén de Secretario de Estado de Cooperación (segundo cargo del Ministerio) con el PSOE de F. Gonzalez y Embajador en la Onu con el PP de Aznar, etc.

Fue durante dos años Director General del Real Madrid. Ha sido profesor en la Complutense y en la Carlos III.

Ha colaborado profusamente en varias publicaciones, radio… y publicado tres libros: “Tres mitos del Real Madrid”( Plaza y Janés), ”Confesiones de un diplomático”(Planeta) y recientemente con Eva Celada “La trastienda de la diplomacia” (Plaza Janés) que ha agotado en poco tiempo tres ediciones.

Es seguidor del Real Madrid y forofo de Chejov, Mozart y Di Stéfano.