El Emérito, Echenique y la tapa del water

Echenique

EFEJunta de portavoces en el Congreso

El podemita Echenique es un aprendiz lenguaraz de Trump aunque con más resentimiento. Le encanta hacer titulares. Hoy nos ha obsequiado con uno: Juan Carlos, “un delincuente fugado”, no puede representar a España en el funeral de la reina británica. Resulta que en una frase tan corta hay tres falsedades. El Emérito no se ha fugado, se le ha echado de España, no tiene ninguna cuenta con nuestra justicia, ya pagó su penoso desliz hacendístico en la forma que marca la Ley. Por último no va a representar a España pero era previsible que sería invitado y también probable que acudiría.

Las declaraciones de los dos portavoces de Sánchez, es decir Bolaños y el inefable Albares, tan ávidos como su Jefe de revolcar a Don Juan Carlos, muestran la querencia y la ignorancia de ambos. El protocolo británico no sólo invita a Jefes de Estado o de gobierno sino a otras personas destacadas cercanas a aquella familia real y nuestro monarca anterior encaja perfectamente entre estas. A Carlos III y a su asesor de protocolo les importa un pimiento lo que sientan Sánchez y sus boys. Juan Carlos es primo de la fallecida, sus relaciones con ella, la prima Lilibeth, y con Carlos eran estrechas y ha sido rey de España casi cuatro décadas. Los británicos han confeccionado su lista y los ex monarcas de varios países estaban en ella.

Por otra parte la imagen que circula por tertulias de que el Emérito va a “robar el show” en los funerales es simplista y cateta. Los focos de la ceremonia estarán centrados en el féretro, en el Rey británico, algo en su familia. Los demás son comparsas. Algunos proyectores irán hacia Biden, jefe del país más importante del mundo y antigua colonia británica y quizás hacia algún Jefe de estado negro de la Commonwealth, hacia la señora Truss o la presidenta separatista de Escocia. Los demás , incluido nuestro Rey Felipe que es quien representa oficialmente a nuestro país, los otros reyes europeos, los presidentes de Francia o Alemania si asisten, son figurantes.

No descarto que el Rey Felipe, o, quizás más aún, alguno de sus asesores cercanos, tengan remilgos de la presencia del padre ¿Pero podía permitirse Felipe decirle firmemente a su progenitor que no acudiera a Londres? Lo dudo, Tenerlo “exilado” en un pequeño país árabe, reiterarle que pise poco España, tragos amargos para una persona de 84 años a la que se debe mucho, ya es bastante. Forzarlo a que no asistiera al funeral lo convertía no ya en desterrado sino proscrito. Too much. Una humillación.

Los escrúpulos de los partidos del gobierno con el viaje de Juan Carlos son un poco patéticos. Al dar a entender que ellos van de puros muestran un cinismo típicamente sanchista ¿Qué autoridad moral para abortar el viaje de Don Juan Carlos posee un político que sabiendo que había una epidemia, porque nuestro gobierno lo conocía aunque Illa miente en su flamante libro, organiza una manifestación multitudinaria en veinte ciudades españolas con el peligro que eso podía representar? La autoridad moral de la tapa de un water. Es algo que roza lo criminal y que debía ser punible.

No hablemos de un gobierno que inventa un comité de expertos que luego no existe mientras mueren centenares de personas. ( Fuimos récords letales mundiales en varios capítulos, sobre en todo en fallecimientos de personal sanitario )

¿ Qué autoridad moral tiene un político que, burlándose de las víctimas, acerca a asesinos con ochenta muertos a sus espaldas a prisiones vascas, de donde pronto saldrán, no por una razón humanitaria de cualquier tipo sino simplemente porque necesita los votos vascos para seguir en el poder? ¿ Hay algo más ruin?

¿Qué autoridad moral para Juzgar a Don Juan Carlos atesora un gobierno que esforzándose en que olvidemos la canallada de los ERE se propone indultar a los que la perpetraron o miraron para otra parte mientras se distraían centenares de millones de euros? ¿ Es ético indultarse a sí mismo? ¿Merecen Griñán y Chaves más respeto que el Rey Juan Carlos?

Y no olvidemos al grupo de Podemos; su fundador acepta subvenciones de los ayatollas violadores constantes de los derechos humanos, opresores de la mujer, fustigadores de los homosexuales, proclives a aplicar la pena de muerte y, luego, se arranca con la explicación (su ego también busca los titulares) de que “hay que cabalgar las contradicciones”. Es difícil dejar en el tintero que su pareja tuvo a una asesora con sueldo del estado haciendo de canguro para sus hijos en la oficina. Concluyamos con otros dos moralistas del grupo: Monedero con una tesis fantasma muy bien pagada por el “demócrata” Chaves que encuentra también problemas con Hacienda y el predicador Echenique, defensor preclaro de la clase obrera, solidario, látigo de los evasores millonarios, que nos emerge, en su modestia, estafando a la Seguridad social y a un trabajador que lo atendía. Y sigue dando clase éticas…

El cinismo hace tiempo que floreció aquí en varias formaciones. Con el sanchismo ha crecido brutalmente. Flotan en él.

Sobre el autor de esta publicación

Inocencio Arias

Andaluz, es un veterano diplomático con más de cuarenta años en la profesión y que ha ocupado cargos importantes en el Ministerio de Exteriores con los tres gobiernos anteriores de la democracia.

Ha sido, curiosamente, Portavoz Oficial del Ministerio con la UCD, el PSOE y el PP amén de Secretario de Estado de Cooperación (segundo cargo del Ministerio) con el PSOE de F. Gonzalez y Embajador en la Onu con el PP de Aznar, etc.

Fue durante dos años Director General del Real Madrid. Ha sido profesor en la Complutense y en la Carlos III.

Ha colaborado profusamente en varias publicaciones, radio… y publicado tres libros: “Tres mitos del Real Madrid”( Plaza y Janés), ”Confesiones de un diplomático”(Planeta) y recientemente con Eva Celada “La trastienda de la diplomacia” (Plaza Janés) que ha agotado en poco tiempo tres ediciones.

Es seguidor del Real Madrid y forofo de Chejov, Mozart y Di Stéfano.