Kaliningrado, patria de Kant y base de misiles rusos

Lituania prohibió el tránsito de mercancías sancionadas por la Unión Europea

EFEKaliningrado

Para el que no sepa, somos varios, dónde se encuentra Kaliningrado digamos que es la antigua ciudad y provincia de Konigsberg que Alemania, derrotada en la II Guerra Mundial, fue forzada a ceder a la Unión Soviética. Allí, nació, vivió y murió Kant, quizás el más conocido filósofo alemán.

El territorio, de tamaño similar a la provincia de Toledo, es un enclave ruso emparedado entre Polonia y Lituania, separado de Rusia, Moscú está a 1088 kilómetros y Berlín a 528, y al que Moscú ha convertido en una imponente base militar. Algunos lo califican de “portaaviones que no se puede hundir” de Rusia en el Báltico. Es la sede de la flota rusa en ese mar y posee desplegados misiles Iskander con vector nuclear cuyo alcance es de 500 kilómetros. Ahora también se cree que podría haber instalado misiles Kinjal que tienen un alcance mucho mayor. Ha hecho en el pasado varios ataques de misiles simulados a los bálticos para amedrentarlos

Al no ser fronteriza con Rusia, de la que ahora es una provincia, mercancías y pasajeros llegan por avión y por una carretera (corredor de Suwalki) por la que los rusos están autorizados a transitar. Pero fundamentalmente las mercancías llegan por un tren que procedente de Moscú hace escala en Minsk (Bielorrusia) y Vilnius (Lituania). En esta estación los viajeros se topan con numerosos carteles y pancartas que denuncian la agresión rusa a Ucrania.

La carga del tren es la que empieza a causar problemas. Lituania ha manifestado que, siguiendo estrictamente la política decretada por la Unión Europea a la que ella pertenece, los productos que entren dentro de las sanciones impuestas por Bruselas a Moscú (metales, carbón y materiales de construcción…) no podrán pasar por Lituania. Pasajeros y otras mercancías, sí.

Esto obligaría a Moscú a enviar esa clase de productos por barco. Más costoso amén de que resulta para los prepotentes rusos una provocación insultante de un país enano que formó parte de la Unión Soviética. La gente de Kaliningrado se ha lanzado a las tiendas a comprar de esto y de aquello.

Bruselas parece aplicar una lógica: no vamos a permitir por nuestros países el paso de productos rusos de los que hemos sancionado o embargado las exportaciones. Moscú opina que es acto insensato, ilegal y sin precedentes. Y un alto funcionario ha comentado que la medida tendrá serias consecuencias en el pueblo de Lituania. Es claro que Putin actuará.

Ahora bien, Lituania no es Ucrania. Es infinitamente más pequeña pero es miembro de la Unión, y sobre todo, de la OTAN. Si es atacada, no contamos los ciberataques con los que va a ser bombardeada, Occidente tendrá que responder.

Un verdadero y serio avispero.

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