El CNI no es Mortadelo y Filemón

Rueda de prensa tras el Consejo de Ministros

EFEFélix Bolaños

Leo que en nuestro Servicio de Inteligencia hay un creciente malestar con el gobierno. La causa sería que Sánchez y su gente, personalizada por Bolaños, se han mostrado compungidos ante las quejas de los independentistas catalanes indignados porque temen ser espiados por el CNI. Y eso, alegan, es algo bochornoso en un estado de derecho. Un agravio totalitario, sigue el argumento, el aparato gubernativo vigilando nada menos que a sus ciudadanos. Huele, parecen apuntar, a franquista.

A mí me cuesta ver el agravio y lo que intuyo más bien es la enésima bajada de pantalones de Pedro Sánchez ante los separatistas. Recientemente ha trascendido otra similar insólita cesión de nuestro presidente ante el Rey de Marruecos en el tema del Sahara, acepta que sea marroquí sin explicar las razones de su cambio de postura y menos aún sin decir si ha logrado algo a cambio dado lo trascendental que es el tema para Marruecos.

Sin embargo, la sumisión ante los separatistas es, si cabe, más llamativa . Uno tiene que recurrir al tópico de que esto en muchos otros países no podría ocurrir.

Veamos: estamos ante unas autoridades autonómicas españolas que han dado un golpe de estado. Con luz y taquígrafos. Algo que atenta nada menos que a la unidad del país. Han sido condenados por ello y generosamente indultados. Al salir con luz y taquígrafos de nuevo repiten que lo volverán a hacer si pueden.

Entonces, ¿Qué hace un estado serio ante la posibilidad de que repitan su fechoría y pongan en peligro la estabilidad del país? ¿Inhibirse? ¿No estar vigilante?

Este no sería el comportamiento de un estado serio. Tiene que utilizar al CNI, a la Guardia civil o a un organismo competente para que trate de captar las intenciones de los golpistas que se jactan de que lo repetirán. Por supuesto que tendrá que hacerlo con las garantías que marca la Ley, será preciso que el magistrado del Supremo competente sobre el tema, ¿el Sr. Murillo?, conceda la autorización, imagino que individualizada y por un cierto tiempo determinado, para que los potenciales delincuentes, un golpista en un estado de derecho es un delincuente, sean observados de la forma adecuada.

No entiendo en qué ha podido delinquir o ser poco escrupuloso el CNI si se ha limitado a observar el comportamiento de personas sospechosas de montar otro referéndum chapuza o algo que viola la constitución. El CNI no es Mortadelo y Filemón. Detectar, en el marco de la ley, lo que atenta contra España entra dentro de su cometido.

¿Se rasgaría alguien las vestiduras si el Servicio de Inteligencia español hubiera seguido controlando a varios de los conspiradores militares del 23 F? No, eran golpistas y como tales debían ser tratados.

Ahora, con los independentistas todo son remilgos, paños calientes, disculpas y hasta puede que alguna sanción. La razón es sencilla. Su apoyo es básico para que Sánchez siga en la Moncloa y ante el temor de que lo abandonen nuestro presidente está dispuesto a dejar en evidencia no sólo a Judas Iscariote sino a san Pedro y a María Santísima.

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