Putin y Castilla-León: dos casos de surrealismo

Pedro Sánchez

EFEPedro Sánchez

Empecemos con el ruso:

-Rusia coloca, jugando a las maniobras, unos 100.000 hombres en su frontera con Ucrania. En el flanco este ucraniano.

-Paralelamente realiza otras maniobras militares con su aliada Bielorrusia que, por casualidad, está situada al norte de Ucrania.

-Al mismo tiempo envía unos pocos miles a Crimea que, por casualidad, se encuentra al sur de Ucrania.

-En el dispositivo destacado se encuentran hospitales de campaña.

-Rusia ha invadido Ucrania en los últimos ocho años en dos ocasiones. Se ha apoderado de partes de su territorio.

-La Duma rusa (el Parlamento) acaba de pedir al gobierno que declare la independencia de las dos provincias ucranianas invadidas por Rusia.

Es decir, un panorama tenebroso para cualquier ucraniano que quiera no depender de Rusia. Sin embargo Putin y su ministro de Exteriores repiten que ellos no quieren invadir y que la Europa occidental se ha vuelto “histérica”. Tiene algo de cinismo ¿Por qué montan esas costosísimas maniobras militares, con tropas traídas incluso de la zona asiática, a escasos metros de Ucrania? ¿Para divertirse? Ignoramos si quiere invadir o no pero es obvio que como mínimo intenta amedrentar y desestabilizar a Ucrania.

Y vayamos con nuestra bendita tierra para mostrar que también podemos dar clase de cinismo y de surrealismo:

El PP gana las elecciones de Castilla León porque, aunque algunos comentaristas den la impresión contraria, lo cierto es que las ha ganado.

Tiene varias opciones para formar gobierno. Una de ellas con Vox, que cuenta con más o menos los mismos diputados que tenía hasta ahora el malherido Ciudadanos que estaba en el anterior gobierno. Pero entonces, la izquierda lanza su anatema: Vox es impresentable, anti democrática, hay que aislarla, el PP incurriría en una conducta casi delictiva si pacta con ella. Porque lo digo yo que soy la izquierda pura y buena. En el colmo del cinismo, Sánchez el mentiroso ofrece magnánimamente abstenerse en Castilla- León para que el PP pueda gobernar siempre que el partido de Casado rompa cualquier alianza con Vox en todos los puntos de España.

Y entonces yo me pregunto: ¿cómo Casado y cualquier militante del PP no responde sin vacilar?: “Pero, querido presidente del gobierno, sin acritud, ¿cómo eres tan huevón y tan caradura de pedir que no entre en negociación con Vox cuando tu has pactado con Bildu, los independentistas catalanes y Podemos y estás apoltronado en la Moncloa gracias a ellos? Evidentemente me tomas por idiota o por mamón”.

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