Dos retiradas en Asia de Estados Unidos

Los últimos soldados americanos salen de Afganistán el próximo sábado. Están allí desde veinte años . Llegaron para aplastar a El-queda que desde aquel país había planeado el imaginativo y canallesco ataque las Torres gemelas. La cólera estadounidense fue tal, yo estaba allí, que la decisión de Bush, la de enviar soldados a una guerra, tuvo una aceptación del 93% de la opinión pública.

Ahora, los estadounidenses están divididos. Según la encuestadora Gallup, 47% manifiestan que fue un error la guerra y 46% que fue adecuada. Estados Unidos ha perdido 2.400 soldados, unos 20.000 han regresado heridos y la acción ha costado 2 billones de dólares. Se mató a Bin Laden, se expulsó a El-queda del país pero existe el peligro de que los talibanes acaben controlándolo. Otra guerra ganada por Estados Unidos pero con resultado problemático.

Hay similitudes con la guerra de Irak del 2003, obtuvo asimismo una aprobación mayoritaria en Estados Unidos, cercana al 80%, bastante escasa en sus aliados occidentales, repulsa clara en algunos, y ahora Washington anuncia asimismo que los soldados yanquis abandonarán casi por completo el país después de 18 años. El primer ministro iraquí Al Kadhimi llegó el lunes a un acuerdo con Biden en la Casa Blanca-otro más que el presidente americano recibe antes que al español-por el que las fuerzas a estadounidenses sólo dejarán un puñado de efectivos que tendrán como misión formar y asesorar a efectivos iraquíes.

El político iraquí no es entusiasta de la marcha de Estados Unidos pero tiene elecciones dentro de tres meses y entre los numerosos votantes chiitas hay muchos que desean ver a los americanos fuera. Irán que ahora tiene relaciones más que aceptables con Bagdad quiere fervientemente lo mismo. Los dirigentes iraquíes, pues, tienen que batallar entre contentar a un poderoso vecino capaz de crear inestabilidad y comprobar que, con la salida de los hombres del Pentágono, los yihadistas recuperan seriamente terreno. Ya ocurrió en 2011 cuando Washington puso en marcha su primera retirada parcial. El futuro iraquí es incierto.

Digamos, como dato recordatorio, que ambas retiradas habían sido esbozadas y planeadas por Trump. Otro ejemplo de que Biden sigue una política diferente a su predecesor…pero ni mucho menos en todo.