La pandemia pide paso a Ceuta

Ceuta

Los medios de información regresan paulatinamente a la pandemia. Aprendemos que en Estados Unidos la disparidad en el tratamiento florece como aquí. En Minnesota se autoriza a no llevar la máscara si se está vacunado. Pennsylvania la mantiene. New Jersey que formaba un bloque con sus vecinos de Nueva York y Connecticut ahora va a ir por libre y el santón Fauci, el que se peleó con Trump, reitera que es estúpido pensar que se puede bajar la guardia. Aunque el país va delante de nosotros en el ritmo de vacunación. Aquí, la semana pasada bajó sensiblemente.

No debemos, sin embargo, olvidarnos de Ceuta. Dos hechos me llaman la atención. Sigue habiendo centenares de menores de edad abandonados traidoramente por las autoridades marroquíes, algo de lo que los simpatizantes europeos de Marruecos deberían darse cuenta, resulta canallesco e inhumano; los adolescentes tendrán que venir a la península y tensarán más el presupuesto de las autonomías de las que el gobierno de Sánchez ha retirado los fondos prometidos para mantener a los chavales( a mi tierra, Andalucía, le debía 27 millones de euros antes de la avalancha). ¡Qué vergüenza!

Y mencionemos a Vox. Mientras el gobierno cavila sobre la fecha adecuada para que el indulto a los golpistas catalanes nos pille durmiendo la siesta veraniega, Vox, el partido más votado en Ceuta, no sólo no puede dar un mitin en la ciudad, el delegado de Sánchez no se lo permite, sino que debe suspender una rueda de prensa por ser insuficiente la protección. Bastantes países tienen sus peculiaridades a la hora de la convivencia con partidos que despiertan cierta repulsa en franjas de la población pero nosotros vamos más allá, el partido favorecido en un lugar determinado no puede actuar. ¿Podría pasar esto con la señora Le Pen favorita para la primera vuelta francesa? Probablemente, no.

Estoy convencido de que esas trapacerías contra Vox darán algunos votos a esa agrupación. Pero eso es probablemente lo que busca el laboratorio de Moncloa, restar votos al PP aunque se vayan a Vox.

Sobre el autor de esta publicación

Inocencio Arias

Andaluz, es un veterano diplomático con más de cuarenta años en la profesión y que ha ocupado cargos importantes en el Ministerio de Exteriores con los tres gobiernos anteriores de la democracia.

Ha sido, curiosamente, Portavoz Oficial del Ministerio con la UCD, el PSOE y el PP amén de Secretario de Estado de Cooperación (segundo cargo del Ministerio) con el PSOE de F. Gonzalez y Embajador en la Onu con el PP de Aznar, etc.

Fue durante dos años Director General del Real Madrid. Ha sido profesor en la Complutense y en la Carlos III.

Ha colaborado profusamente en varias publicaciones, radio… y publicado tres libros: “Tres mitos del Real Madrid”( Plaza y Janés), ”Confesiones de un diplomático”(Planeta) y recientemente con Eva Celada “La trastienda de la diplomacia” (Plaza Janés) que ha agotado en poco tiempo tres ediciones.

Es seguidor del Real Madrid y forofo de Chejov, Mozart y Di Stéfano.