De espaldas a los Andes

Cuando yo debuté en nuestra Embajada en Bolivia en 1970, Perú tenía 15 millones de habitantes, Ecuador 7´5 y Bolivia 5´3. Hoy el más poblado de ellos, Perú cuenta con 32´5 millones (su capital acoge más gente que Madrid, Barcelona y Valencia juntas), Ecuador 17´5 y Bolivia 11´5.

El crecimiento poblacional de los tres andinos ha ido parejo con la disminución de nuestro seguimiento de lo que allí ocurre (¿es sólo por la pandemia?) a pesar de que España ha recibido a bastantes de sus habitantes llegados acá para ganarse honradamente las habichuelas. Muchos de los acompañantes que pasean a nuestros mayores en la calle provienen de esos países.

Perú y Ecuador celebraron elecciones este domingo. En el país querido por Pizarro, cuya estatua por cierto ha sido desplazada de un lugar privilegiado en la bella Plaza de Armas, los candidatos a la Presidencia eran nada menos 18. Ha tenido cuatro Presidentes en 10 años, uno de ellos, Alan García, ante el temor de un proceso, se suicidó y los casos de corrupción han sido abundantes. El último que ha escandalizado es que bastantes altos cargos del gobierno y personas con enchufe se han saltado la cola para vacunarse.

El desencanto ciudadano ha sido considerable lo que ha acarreado un montón de votos en blanco. Para la segunda ronda, en la que batallarán los dos más votados, ha surgido la sorpresa. Castillo, un maestro, avanzado en lo social, quiere nacionalizar la energía, etc… y conservador en otros terrenos, es antiabortista y no quiere matrimonios del mismo sexo, ha obtenido 18% de los votos (las primeras encuestas le daban 3%). Dicen que lo han aupado tres factores, no es limeño, es virgen en política y es de familia modesta.

Distanciada de él está Keiko Fujimori, hija del antiguo autócrata que cumple prisión por abundantes trapacerías de su mandato. La hija también tiene problemas pendientes con la justicia y obtuvo sólo 12% el pasado domingo. Podría, con todo, ser Presidenta. El tercer clasificado, Hernando de Soto, el iberoamericano con más premios de todo el continente, un experto muy reputado en temas de desarrollo, le dará su apoyo y no se puede descartar que con Castillo se produzca el efecto Le Pen. Padre e hija Le Pen fueron sucesivamente delante en la primera vuelta francesa y en la segunda, ante el temor por la posible victoria de un extremista, en Francia de derechas, en Perú de izquierdas, bastante gente se tapa la nariz y vota al que piensa menos malo para sus intereses.

Es justamente lo que ha ocurrido en Ecuador que ya escogió su Presidente, Lasso, un empresario, con 52´4 de los votos. Quedó claramente segundo en la primera vuelta (19´2% de las papeletas), el ganador entonces fue un joven de 36 años, Andrés Arauz (32´%) que muestra buena imagen pero se doblegó el domingo por tener un estigma: es un hombre del antiguo presidente Correa, exiliado ahora en Bélgica y que levanta ampollas en amplios sectores de la sociedad ecuatoriana. Lasso tendrá problemas para gobernar aunque su victoria ha gustado a organismos internacionales y a los inversores. Será pronto despellejado por ser del Opus.

Los dos países pasan momentos de vulnerabilidad económica y social. En Ecuador, por ejemplo, la clase media se ha encogido, algo de eso ocurre asimismo en Perú, donde una analista señala que, además, en el escenario que se vislumbra, el Congreso puede inhabilitar al presidente y este cerrar el órgano legislativo.