¿Cambiará tantas cosas Biden?

“Biden será el primer presidente que tenga un equipo de prensa y comunicación controlado por mujeres” proclamaba alborozado el sesudo Washington Post el lunes y la noticia era recogida por muchas publicaciones del mundo. Biden hacía historia. O no. Resulta que, como en otras ocasiones con Trump, el Washington Post desbarraba. El Presidente actual tiene en estos momentos -la Portavoz, la Directora de Comunicación, las portavoces del Vicepresidente y de la Primera dama…-un equipo de relaciones con los medios de información totalmente femenino.

El ansia de muchos periodistas de encontrar audacia y cambio importante después de los cuatro años del bocazas y narcisista Trump lleva a ver una salvífica revolución en muchos campos incluido el de la política exterior. Sin embargo, no conviene ir demasiado deprisa. Biden va a efectuar un giro radical no sólo en los modales sino en ciertos temas importantes, volverá al seno del cambio climático, a la Unesco, a la OMS y predicará las bondades de la OTAN de la que por cierto Macron ha comentado que está en coma algo que el aguafiestas americano no se había atrevido a decir.

Ahora bien, hay otras cuestiones vitales en las que hay que ser cautos . La primera es China. No es previsible que Biden baje la guardia ante el que sus analistas consideran el mayor rival estratégico de Estados Unidos en estos momentos y no sólo en el terreno económico. ¿ Qué va a hacer la nueva Casa Blanca en el tema de Huawei? ¿ Le importará poco que sus aliados se metan en la cama con esa empresa y esa tecnología? Victor Zhang, vicepresidente de la empresa, advierte ya a Londres, con Trump haciendo mutis, que deben calcular bien lo que significará dejar a Huawei fuera de la finca británica. ¿Y con los derechos humanos, con la minoría uigur, con Hong Kong?

Luego tenemos el Medio Oriente. La zona no es lo que era cuando Biden era Vicepresidente de Obama. Israel tiene ahora relaciones con dos países árabes, los Emiratos y Bahrein y muchos contactos, ¡ oh blasfemia de antaño!, con Arabia saudita. Todo el mundo teme a Irán. Los citados y muchos más. ¿ Podrá Biden reabrir el tema del acuerdo nuclear con Teherán?. No entusiasmará a sus amigos sauditas. Hace años las revelaciones de Wikileaks mostraron que el monarca saudita había comentado que Estados Unidos debía aplastar la cabeza de la víbora iraní. Ahora el temor árabe creció. Hace un año más o menos, los iraníes con misiles y drones, que no pudieron ser detectados, atacaran un centro petrolífero saudita importante. Trump no se inmutó ante la humillación de sus aliados. Envió un mes más tarde material y personal defensivo a Ryahd pero anunció que tenía una primicia: el gasto lo abonaría el gobierno de ese país. Era primicia.

Ahora, comentaristas y analistas subrayan que para Biden, que quiere parchear con Irán, los ayatollas deben dar muestras de buena voluntad no sólo en que no buscan el arma nuclear sino en el desarrollo de misiles. Difícil será que se plieguen. Por otra parte, la opinión pública americana, hastiada de gastarse dinero en defender a amigos y aliados, parece encantada con la formula “tosca” de Trump : Estados Unidos no debe pagar la mayor parte de las facturas defensiva