Los récords de España: un annus horribilis

17/01/2020 La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, comparece ante los medios de comunicación tras la segunda reunión del Consejo de Ministros del Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos y última celebrada en viernes en Moncloa, en Madrid (España), a 17 de enero de 2020. POLITICA Ricardo Rubio - Europa Press |

¿Cuántos récords negativos pulverizará España este año? Muchos, brotan donde uno mire. Vamos a alcanzar un paro del 20 o 21% que durará bastante mientras algunos cronistas españoles critican con condescendencia que el caos trumpiano hará que en Estados Unidos llegue al 10%, nuestro desempleo juvenil e s claramente superior, misterio de los misterios, al de cualquier país occidental incluidos Portugal y Grecia-por que esos dos países han manejado mucho mejor la pandemia y tienen bastante menos desempleo que nosotros es tema para una tesis importante y sesuda-, muestra deuda pública, ¿110% y subiendo?, está alcanzando cotas estratosféricas, el déficit público sobrepasa lo vergonzosamente programado, el cierre de pequeñas empresas galopa como en pocos países, continuamos siendo unas verdetes en el abandono escolar, la competitividad no es lo que era( que no era tanto), somos la nación europea que más consume cocaína y cannabis, lo de la generación estudiantil “mejor preparada” era un camelo chovinista y... ¿para qué seguir?

Algún marciano o un habitante ingenuo de Nueva Zelanda deducirá que este desastre, este brutal frenazo económico obedece fundamentalmente a que España ha realizado una gestión de la pandemia tan severa que aunque ha estrangulado la economía ha resultado enormemente placentera en el terreno sanitario, es decir que ocupamos un lugar destacado, exitoso, en la lucha contra el virus... Sabemos, sin embargo, que la realidad es la contraria, el tercer país del mundo en muertos por habitante del mundo, a la cabeza en número de contagios, en médicos y enfermeras afectados, etc...

Esto es lo asombroso, siendo el de peor nota económica también nos llevamos el galardón negativo en la sanitaria. Algo casi insólito, con una agravante asimismo peculiar, en los países en que la cosa ha ido mal ha habido alguna dimisión y más de un mea culpa, hasta el bocazas de Trump ha admitido que mintió cuando minusvaloro la gravedad de la epidemia. Aquí no, aquí somos más machos o más hembras. SÁNCHEZ saca constantemente pecho y la ministra Celaá declara, sin sonrojo: lo hemos hecho todo “ABSOLUTAMENTE bien”. Con un par.

Hay años, pues, que no está uno para nada. Hasta en el deporte hemos pinchado, el SEVILLA salva muy bien la honra, pero no hemos estado en la final de la Champions, al Barça le endilgan un 8-2, otro hecho bochornoso insólito, y en el Tour de Francia no tenemos ni una etapa que llevarnos a la boca. Por si faltaba poco el agente de Bale dice que “el Real Madrid debería besar donde pisa Bale”. Con otro par. Ya sabemos que el agente es un memo pero seguro que nos va a echar mucha caca en Gran Bretaña donde vaya bendito de Dios el futbolista y allí se quede jugando al golf.