El virus lo confirma: Spain is different

No es fácil explicar, resulta un complejo jeroglífico, por qué España es, de todo el  mundo, el país a la cabeza de los muertos por la pandemia. Tendremos menos que en Italia, pero aquí hay en estas fechas ya más contagiados y, lo más importante, si nos atenemos estrictamente a los fallecidos por número de habitantes estamos a la cabeza mundial. De los 194 Estados que integran las Naciones Unidas nosotros tenemos 297 muertos por cada millón, Italia 273, Francia 133, Estados Unidos 36 y Alemania 22.

Dado que es sabido que nuestro país tiene un buen sistema sanitario, claramente bueno, en mi opinión, que sus profesionales, sanitarios, fuerzas de seguridad y militares… tienen un comportamiento ejemplar no se entiende como de las naciones europeas mediterráneas España e Italia van claramente destacadas en este tema siniestro, cómo tenemos más porcentaje de fallecidos que otros países latinos, como Francia e infinitamente más que Alemania.

La nación del notable sistema sanitario, la que se distinguía por ser la primera en donantes de órganos del mundo, la primera o segunda más longeva, ahora es en la que muere más gente. De todo el mundo.

Los que le tienen ganas a Pedro Sánchez, y es muy fácil tenérselas, o a su escasamente competente Gobierno deducen rápidamente que la responsabilidad total les incumbe. Fueron muy lentos en reaccionar cuando se veía lo que estaba ocurriendo en la vecina Italia, alentaron manifestaciones suicidas, han metido, por razones políticas, gente bisoña en puestos inadecuados en momentos de crisis, han desoído las advertencias internacionales y hasta han realizado afirmaciones osadas y deplorables cuando la tormenta estaba encima. La declaración de la Vicepresidenta en el sentido de que una mujer debía ir a la manifestación feminista porque “en ello le va la vida” es casi tan insensata como las de los dirigentes catalanes dando a entender que, a diferencia de la casposa y atrasada España, ellos “estaban absolutamente preparados” (Alba Verges) o “nos sigue preocupando más la gripe que ese virus” (Joan Gich). Los hechos muestran que los separatistas catalanes no logran ser Dinamarca. Más inconsciencia, más supremacismo y más incompetencia.

Con todo, yo que no soy exactamente un fanático de Pedro Sánchez, pienso que la actuación de su Gobierno, al que se culpa ya absolutamente de todo, no puede ser la única causa. En Gran Bretaña y Estados Unidos ha habido dos dirigentes, también mentirosos, que han tardado algo en despertarse, Johnson y Trump, y las cifras hoy por hoy son bastante menos ominosas. No olvidemos que Estados Unidos tiene 325 millones de habitantes. Debe haber otras razones.

Pasado esto, y con gente competente en el gobierno del PSOE o de quien sea, resulta imperioso hacer un estudio que explique cómo hemos logrado ocupar el primer lugar en el podio del coronavirus. Los primeros. No debe olvidarse.

Y de paso habría que ir estudiando ya cómo no debemos ser los primeros de todo occidente que más sufran de la crisis económica que tenemos en marcha. También podemos serlo. Un funesto comienzo para hundirnos sería que silenciaran a la señora Calviño. Puede ocurrir.