La alcaldesa de Vic y otras personas de raza pura

Ya nos habíamos enterado de que Cristóbal Colón era catalán, de que Teresa de Jesús también, ¿cómo no iba a serlo con su increíble espíritu emprendedor?, esa mentalidad sería anormal en una señora nacida en Ávila. De Cervantes ni hablemos, ¿por qué la única ciudad que describe y piropea el escritor es Barcelona? Porque lo de que era de Alcalá de Henares es una patraña. Era catalán. La lista es larga. Parece que también la engrosa San Pablo. Ni de Tarso ni leches. Nació en un pueblito catalán.

Lo chocante no es que haya “estudiosos”, en más de una ocasión miembros del Instituto de Nova Historia de Cataluña, que sostienen esas sandeces a menudo con subvención oficial. Lo pasmoso es que si lo hacen es porque hay suficiente gente dispuesta a creerlo. En otras zonas de España una persona que dijese doctamente que Colón era de Mazarrón, Teresa de Jesús de Lugo y Cervantes de Huelva sería prontamente acallada con mofas y pitorreo.

En Cataluña hay gente que lleva años imbuida de su superioridad, que han pasado décadas con una educación tergiversada y con una televisión intoxicadora. Hace días en una radio catalana una tertuliana dijo que no sabía quién merecía más caerse en un precipicio y despeñarse si Arcadi Espada o Sostres y obtuvo murmullos de aprobación.

La última sandez, esta menos jocosa dado que tiene tintes racistas, es la de la alcaldesa de Vich Anna Erra. Se ha despachado diciendo que cuando se vea a gente que por su aspecto físico no parece catalán que se le hable en esa lengua para que se enteren que el castellano no es de allí. La primera pregunta que uno ha reformularse es la de quién parece catalán ¿Son Torra y Puigdemont especímenes señeros de la fisonomía catalana? ¿Lo son Pujol, Junqueras o Artur Mas? Uno no acaba de saber con qué carta quedarse para distinguir por su aspecto a los catalanes ¿Podrían Pedro Sánchez o Antonio Banderas, o Feijóo pasar por catalanes? La alcaldesa de verbalismo racista podría decir que no, pero no es sencillo ver por qué Pujol parece claramente catalán y Urkullu y, sin embargo, el político ahora de moda Ábalos no?

Alguien ha sugerido que imitando a los nazis habría que desnudar a personas racialmente ambiguas pero tampoco me convence. La gente de Hitler tenía el recurso de la fimosis. Al que se la habían practicado ya entraba en la categoría de sospechoso, ¿pero en que órganos del cuerpo nos tendríamos que fijar para saber que un residente en Cataluña es puro y no tiene ningún ADN defectuoso como los impuros castellanos o los desarticulados murcianos aunque lleven cuarenta años en Cataluña? ¿Y en qué órganos de las féminas?. ¿La frente despejada, las orejas, la forma del busto?

No es sencillo. Poner en práctica las consignas racistas de la alcaldesa, a la que nadie tampoco le ha tirado de las orejas ni le ha dicho que no sea necia, presenta dificultades.

Pero la reacción ante el hecho en sí repite la que se produce con las afirmaciones de los nacimientos asombrosos. La gente callada. Si protestas, si le dices allí que resulta estúpida o bochornosamente supremacista te señalan con el dedo.

Un líder separatista ha comentado que no se puede meter en la cárcel a dos millones de independentistas. Cierto, sólo a los que han intentado dar un golpe de estado y Sánchez, en su infinita sabiduría, se estruja el cerebro para sacarlos cuanto antes. Pero, como arguye Arcadi Espada menos aún puedes enchironar físicamente a los millones de catalanes no separatistas que sufren a diario la censura, el acoso imperceptible y más aún el supremacismo, en ocasiones racista, de personas como la burgomaestre de Vich. Esos, en cierta medida, ya viven cercados.