La maraña demócrata en Estados Unidos

Veinte políticos demócratas, cifra inusitadamente alta, siguen en liza en la carrera para disputar el próximo año la presidencia al inevitable Trump. El demócrata elegido emergerá de la Convención del partido que se celebrará a principios de julio del 2010. Antes, a partir de Febrero, comenzará la criba en diversos estados, Iowa, New Hampshire…que dejará dos o tres candidatos para la final en la Convención. El triunfador deberá conseguir 1885 votos de los 3769 delegados.

En estos momentos el claro favorito en la mayoría de las frecuentes encuestas es Joe Biden, vicepresidente con Obama, un hombre sin excesivo carisma pero que tiene reputación de ser honesto, conocedor de los temas, experiencia internacional, y que no asusta al votante de centro.

Los que le disputan el primer lugar en las encuestas, a bastante distancia, son Sanders, el que luchó en “la final” demócrata con Hillary Clinton en las últimas elecciones y se quejó de zancadillas deshonestas por parte del aparato de la candidata, y Elisabeth Warren una política articulada, buena dialéctica y que en el año del “selfie”, como algunos comentaristas designan a esta elección, no rehúsa posar con cualquier simpatizante que se lo pida. Ambos, Sanders y Warren, pertenecen al ala izquierda del partido y despliegan ribetes populistas no hirientes pero que no gustan a todos los demócratas que piensan que las elecciones se ganan desde el centro. Otras figuras que partieron con ruido y más carisma, como Kamala Harris, una mujer que reunió a 20.000 personas el día de su presentación, se han desdibujado en las encuestas.

Por ahora los sondeos son un desmentido claro de las creencias de estos últimos años. Los tres favoritos son personas de edad, Warren tiene 70 años, Biden 76 y Sanders 77 (los últimos serían los de más edad en llegar a la Casa Blanca si ganaran la elección) y el dinero no lo es todo: Biden ha recaudado (22 millones) mucho menos que sus dos rivales más connotados (Warren 35 y Sanders 46) y, como vemos, la izquierda no parte con desventaja económica.

Los demócratas se verían favorecidos si la crisis económica cristalizara. Cada vez menos son los que creen que Trump será inhabilitado, aunque Warren se ha unido a los que piden que se inicie el proceso (impedimenta).

Trump sigue con su marca de fabrica, el tuit, tiene 63 millones de seguidores, y no parece demasiado inquieto con sus rivales. Con todo, es a Biden al que en sus mensajes dedica más puyas paterna listas.