Los remilgos del ministro Marlaska

Que a la gente de Ciudadanos, con Inés Arrimadas a la cabeza la recibieran con abucheos, les tiraran orines y les hicieran un escrache en toda regla, es un poco sorprendente incluso en nuestro descerebrado país en donde hay escraches malos, el que sufre Ada Colau, y escraches buenos, el que padece Arrimadas o Rivera, aunque su partido tenga unas credenciales impecables en la defensa del colectivo que celebraba el Orgullo gay.

Sin embargo resulta un pelín chocante la reacción del Ministro del Interior. No me refiero a si la policía tardó o no en recibir órdenes para que protegieran debidamente al grupo de Arrimadas. Lo chocante es que todo un Ministro de Interior, reconocido hombre de leyes por más señas, entre en el juego partidista, ¿ha condenado ya el PSOE lo ocurrido en la manifestación?, dando a entender que es normal que estos ataques ocurran a un partido “que ha pactado de una forma descarada y obscena con quien trata de limitar los derechos LGTBI. Si alguien no entiende que eso debe tener alguna consecuencia es un irresponsable”.

En resumen quien pacta con Vox de alguna manera, por correctas que sean las credenciales del que pacta, no se debe extrañar que le tiren orines y que intenten agredirle. No estoy muy al corriente de las cortapisas que Vox pone al colectivo gay, no creo que quiera mandar a nadie al paredón ni pelarlo al cero. Tampoco creo que quiera como el Che Guevara internar en un campo de reeducación a los homosexuales con un cartel humillante que diga “Por el trabajo te harás hombre”.

Lo que sí me asombra es que un Ministro demócrata del Gobierno, como la casi totalidad de sus colegas encabezados por el Presidente, consideren horrible, incalificable, abyecto, que se pueda pactar con un partido como Vox cuando ellos han llegado al poder y nos gobiernan gracias a un apoyo más abyecto y bochornoso, el de filo etarras e independentistas catalanes que han intentado romper España. Estos posibilitaron la moción de censura y con ellos coquetea el Gobierno, véase Navarra y los trapicheos actuales con los separatistas catalanes, para mantenerse ahora en el poder con políticos que repiten que repetirán el golpe de estado.

Algunos hemos olvidado las leyes y nos gustaría asistir a un curso de verano para que Marlaska nos explicara por qué es abyecto pactar con Vox y resulta presentable hacerlo con Bildu y ERC. Me gustaría oír las razones éticas y legales.