Trump corre de nuevo

El presidente americano ha bajado a Florida, un estado clave en la elección presidencial, para anunciar el inicio de la campaña para su reelección.

Ha sido Trump en estado puro: varios miles atestando el estadio en el que habló, y repetición de los objetivos que se fijó en la campaña en que ganó, en esto no engaña: reforzar la seguridad en las fronteras (el muro), imponer tarifas arancelarias a productos o países, leñazos a la prensa que le fueron rentables y apelativos irónicos sobre sus eventuales contrincantes: el “dormilón” Biden, “el loco” Sanders… Ha pedido que los asistentes dijeron a voz en cuello que eslogan les gustaba más, si el de hace tres años “hagamos América grande” o actualizarlo por otro “mantengamos América grande”. Ganó en decibelios claramente el segundo.

Por supuesto que fanfarroneó: “Nadie ha hecho lo que nosotros hemos logrado en dos años y medio” y, también, como de costumbre la prensa, por donde aterriza, lo pone en solfa. El “Orlando Sentinel” en editorial decía ayer que en las próximas elecciones “cualquiera menos Trump”. A tenor de lo ocurrido hace tres años Trump puede pensar que estas descalificaciones mediáticas le dan votos.

Las encuestas actuales, aunque falten 18 meses para la elección, no le son adversas. Sólo en unas pocas aparece que Biden podría ganarle.

Simultáneamente, aparecen otras noticias que le afectan. La ONU ha dado a entender que el príncipe saudita mimado por Trump puede ser quien dio la orden de torturar y matar al periodista americano-saudita en la Embajada de Ryadh en Turquía. Por otra parte, el Presidente ha anunciado que es partidario de prolongar la vida de las centrales eléctricas movidas por carbón. Esto va en contra claramente de la Ley de Limpieza energética de Obama que el Supremo congeló y puede aumentar la polución. Cosa que los trumpianos asegurando que habrá controles más severos niegan. Un científico asegura que habrá 1.400 muertos más al año por problemas respiratorios y otro afirma que la argumentación de la gente de Trump es retorcida y engañosa. El presidente, desafiante, parece creer una vez más que eso abaratará la electricidad y que los votantes se lo agradecerán.

Su miopía en el tema ambiental es considerable pero hasta ahora no le ha pasado factura.