La OTAN no apasiona

La OTAN ha cumplido 75 años. Fue creada ante el temor que despertaba la Unión Soviética en la Europa occidental. Para Estados Unidos fue un buen utensilio para tener aliados contra los rusos cuando empezaba la guerra fría.

Nosotros entramos más tarde, como se sabe. Nos metió Calvo Sotelo con escaso apoyo popular. Felipe González, al que no le agradó nuestro ingreso, cambió inteligentemente de opinión cuando llegó al poder y celebró un traumático referéndum que ganó sin demasiadas holguras.

La llegada de Trump ha traído sobresaltos. Empezó diciendo que la OTAN era obsoleta, luego afirmó que no se veía enviando tropas para ayudar a alguno de los recién ingresados después de la explosión de la Unión Soviética y ahora parece más tranquilo. No asistió, con todo, a la conmemoración hace días en Washington, mandó a su Vicepresidente. La Organización tiene atractivos, varias de las naciones que estaban en la órbita de Moscú querían entrar antes en la OTAN que en la Unión Europea. Sintieron como un aviso los zarpazos de Rusia en Ucrania y Georgia. Parece que Putin no ve con satisfacción que sus antiguos vasallos hagan pinitos muy independentistas.

La OTAN sigue teniendo amenazas, el terrorismo islamico, algún populismo que quiere romper con todo, Rusia, y el propio Trump. Los europeos, además, no se ponen de acuerdo en diversos temas. Varios hacen los deberes en gastos de defensa, 8 de 29, otros remolonean, como España y Alemania(¡!), hay disensión sobre la compra de material militar, Estados Unidos presiona para que lo compremos a él, con distintas posturas europeas dado que en algunos terrenos estamos claramente rezagados frente a la industria yanqui y hay asimismo posiciones divergentes sobre cómo tratar a Rusia. Un buen puñado no se fía nada del Kremlin, otros vacilan pero quieren comenzar a suavizar las sanciones a Moscú y no pocos quieren pastelear porque olfatean jugosos contratos.

Aunque el tema sea importante, no podemos defendernos solos, el tema ya no arrastra apasionamiento entre nosotros