Biden emerge en el campo demócrata

Los partidarios de Trump vienen diciendo que todos los demócratas que empiezan a postularse como candidatos para la próxima elección presidencial son o desconocidos totalmente o un cero a la izquierda.

La situación ha cambiado levemente desde que hace días Joe Biden el que fue vicepresidente de Obama, y candidato a la Presidencia en dos ocasiones, anunció que se presentaba a la carrera presidencial.

Los primeros sondeos, en Estados Unidos se hacen casi a diario, le son claramente favorables dentro del campo demócrata. Las opiniones favorables casi duplican a las de su inmediato seguidor Sanders y más que triplican las del tercero la señora Warren.

Hay varias cosas que juegan a favor de Biden entre los demócratas, es muy conocido por los votantes, sus apariciones en la tele en sus ocho años de Vicepresidente fueron numerosas, se le puede asociar con Obama que dejó un buen recuerdo entre los electores de izquierda, y se mueve en el centro del partido demócrata. En Estados Unidos el candidato republicano que está muy a la derecha pierde regularmente si es escogido por el partido, y el demócrata que está a la izquierda de su formación tampoco tiene normalmente posibilidades. Por eso, el veterano Sanders, honesto y con muy buena imagen entre los jóvenes, arranca con un hándicap, está demasiado a la izquierda lo que vende poco en el electorado global.

Biden tiene asimismo fallos que podrían ser menores. Los militantes demócratas se han movido a la izquierda desde la época de Obama. Lo cual quiere decir que el aparato del partido en diversos estados puede optar por una cara menos asociada a los poderes establecidos. Hay rumores insistentes de que su hijo se benefició de algún jugoso contrato cuando Biden era Vicepresidente. Por último, el emergente candidato es propenso, dentro de su comportamiento llano, asequible, festivo, a los deslices verbales. El último que le echan en cara es su manifestación de que China no es la verdadera competencia de Estados Unidos, no es el verdadero rival.

La frase es maná del cielo para sus contrincantes en diversos estados sobre todo en el Midwest metalúrgico que sufre seriamente la competencia china. Un par de sindicalistas conocidos, sin atacar frontalmente a Biden, ya han declarado que China hace un descarado dumping con el acero y que el “acero producido en China viola todos los principios del capitalismo”.

Un sindicalista español nunca podría repetir esa frase. En Estados Unidos, sí. La repetirán. Hay votos si lo haces.