Cumpleaños de la OTAN

La Alianza Atlántica, que incluye a Estados Unidos, Canadá y más de veinte países europeos, cumple el día 4 setenta años. Nació, pues, al principio de la guerra fría. Aunque en alguno de sus fundadores existiese la idea de que la alianza serviría para fomentar la unión de los países europeos democráticos su objetivo primordial era defenderse frente a la agresividad de los soviéticos. Moscú había creado diversos Estados títeres en su entorno y en 1948 había ayudado a los comunistas checos a derribar un gobierno democrático. Los europeos libres vieron las orejas al lobo. Doce Estados firmaron el tratado el 4 de abril de 1949( Alemania y otros ingresaron más tarde) y su principal claúsula es el artículo 5 que establece que “ un ataque armado contra cualquiera de las partes será considerado un ataque contra todas ellas…”

La OTAN ha sido identificada por sus enemigos con el imperialismo de Estados Unidos. Incluso dirigentes europeos miembros de la misma, con su ambigüedad característica, se quejaban en privado de los aires de superioridad y ansias de control de Washington para lamentarse al día siguiente del despego de Estados Unidos concentrado en los quebraderos de cabeza asiáticos, Vietnam, China, etc…Francia, debido a los berrinches de de Gaulle con los sajones, dejó la estructura militar de la Organización, con lo que la sede pasó de París a Bruselas, en fechas no distantes de cuando el general francés vetaba la entrada de Gran Bretaña en el Mercado Común Europeo( actual Unión Europea). Al General siempre le quedó el resquemor de que durante la guerra mundial” los Estados Unidos y Gran Bretaña trataron de controlar los asuntos de Francia como convenía a sus intereses”. De Gaulle siempre defendió obstinadamente la singularidad e independencia de su país aunque en “ los momentos de la verdad”, crisis de los misiles en Cuba, por ejemplo, se alineó con Estados Unidos. Después de varios devaneos, París volvería completamente al redil de la Alianza.

Nosotros entramos mucho más tarde. Franco con el pacto de las bases con Estados Unidos había perdido interés y dentro de muchos gobiernos de la OTAN tampoco nuestro general era exactamente popular. Nos ingresaría en ella, Calvo Sotelo, con una opinión pública, azuzada por el PSOE, adversa. Calvo Sotelo fue valiente y se percató que una vez dentro sería difícil que quien le siguiera nos sacara. No se equivocó. Felipe González convocó su ruidoso y controvertido referéndum y él, que había cambiado de opinión-detentar el poder te pone los pies en el suelo-, se esforzó para ganarlo y lo logró. Hoy el tema ya no excita demasiado a los españoles aunque Podemos ha abogado en algún momento por abandonar la Alianza.