Temas de la prensa al cambiar el año.

Cada país tiene sus preocupaciones y sus intereses y al arrancar el año las portadas difieren en diversas latitudes. El tema de la indumentaria de la joven Pedroche en Nochevieja no habría obtenido en países desarrollados cultural y económicamente el eco que ha tenido aquí pero una vez más, admitámoslo, España es diferente.

Una noticia sí emerge en toda la prensa occidental e iberoamericana, la toma de posesión de Bolsonaro. Es la destacada en Le Monde, en The economist, los medios estadounidenses y en muchísimos iberoamericanos. Un millón de personas asistirá a la ceremonia, el equipo de Bolsonaro retiró la invitación a los presidentes de Cuba y Venezuela que no asistirán, y hay expectación sobre que rumbo tomará el mayor y más poblado país iberoamericano con un presidente pro-Estados Unidos, frío con China, aislacionista y evangélico. Y muy generosos en el derecho a llevar armas en un país ya muy violento. Espigando en crónicas y editoriales se nota que en el mundo occidental un presidente de derecha pura crea más inquietud que otro de izquierda pura.

Como compensación, el régimen de Castro que cumple hoy sesenta años encuentra escasos comentarios laudatorios. Ha pasado el tiempo en que los comentaristas de izquierda europeos eran complacientes con los resultados de la revolución cubana. El escepticismos afloró hace años y aunque el régimen de los hermanos Castro obtiene menos rejones que recibiría uno similar de derechas, las críticas desvaídas abundan. El encanto desapareció.

En los medios hay una fatiga con el Brexit y con los chalecos amarillos de Francia aunque aflora la conclusión unánime de que el otrora deslumbrante Macron se ha apagado bastante. No se le ve ya capacitado para hacer la revolución europea en un año en que hay elecciones muy importantes para una Europa dividida y con una presidencia un tanto débil como es la rumana.

En Estados Unidos hay artículos sobre el derecho de propiedad literario. Uno interesante se publica en el Washington Post. Varios poemas del aclamado Robert Frost, sobre todo el memorable “ Parando en un bosque en un atardecer con nieve” entran ya en el dominio público. Tenían que haberlo hecho hace un par de décadas pero el Congreso de Estados Unidos prolongó retroactivamente para muchas obras los 75 años de propiedad a los que vienen teniendo derecho los autores. Otras piezas importantes, musicales, literarias, vástagos del séptimo arte entran ahora en el dominio público.

Sigue sin aclarase si la explicación que dio la Presidencia del Gobierno sobre el costo del doble traslado del avión con Pedro Sánchez al concierto de Castellón es convincente. Un costo de 282´92 euros para dos idas y vueltas a Castellón suena a explicación del día de los Inocentes. No se sabe si los contables de Moncloa han incluido estrictamente el capítulo de las bebidas y el precio de la entrada al concierto de media docena de guardaespaldas. Oyendo, de algún experto, que sólo en gasolina la factura equivaldría a más de 5.000 euros las cuentas no salen. Tampoco hay que rasgarse las vestiduras excesivamente, Defensa siempre puede decir que esos aviones tienen que hacer un número determinado de horas de vuelo y se aprovechó la salida para solaz y recreo del Presidente Sánchez, ¿pero que estarían diciendo muchos si lo del concierto se le hubiera ocurrido al bueno de Rajoy?