La decisión de Rajoy y la prensa extranjera

Detractores e incluso amigos de Rajoy repiten que el presidente es la cautela personificada y que le gusta que los temas se pudran antes de actuar. Eso explicaría su lentitud en abordar el tema catalán en general y la aplicación del 155 en particular.

No conozco al personaje y no puedo certificar a que obedece la pachorra que le achacan. Hay, sin embargo, otros factores a tener en cuenta antes de actuar. El primero es conocido. Cualquier acción, aún la más respetuosa con la ley, será utilizada por la máquina propagandística de los separatistas para crear victimismo. Luego, lo he escrito aquí, hay que mirar de reojo lo que va a hacer el PSOE. Si discrepa de la acción hará remilgos.

Por último, un factor importante a tener en cuenta sobre todo desde el 1 de Octubre, es la posición de la prensa extranjera. He de repetirme. El frente meramente político está bien cubierto. Valga como botón de muestra las declaraciones en Oviedo de los rectores de la política europea. Sin embargo, el informativo, sin estar perdido, es frágil. Varios periódicos que se tragaron la paparrucha de los 900 heridos, (Le Monde, The Guardian, The Washington Post) han corregido esa invención, pero en ellos y en otros muchos el mal está hecho. Para la totalidad de la prensa extranjera ya es dogma de fe que votaron 2.300.000 personas y que el 90% quería la independencia. (¿En base a qué lo aceptan?).

La intoxicación de los periodistas extranjeros, parece que Romeva se les pone siempre al teléfono y dialoga en inglés, por la Generalitat es eficaz. ¿Cómo puede un analista serio y muy leído como Gideon Rachman en Financial Times soltar que Cataluña es desde hace tres siglos española, lo que parece implicar que antes era independiente?, ¿cómo pueden medios serios estadounidenses, de un país que hizo una muy cruenta y larga guerra para impedir una secesión, dar a entender que lo que hace el Gobierno de Madrid tiene un tufillo poco democrático? ¿Por qué las fotos y chistes de medios respetables sacan slogans de “Franco ha vuelto”? ¿Puede un profesional riguroso repetir los clichés enarbolados por los separatistas en el sentido de que el Gobierno central se comporta de forma poco ortodoxa, bordea el golpe de estado con el 155?  ¿No será que lo está atajando?

De vez en cuando, como el claro editorial de Le Monde de este martes señalando claramente que Puigdemont “se ha colocado fuera de la ley” y que TV3 pregona una independencia simplista y mentirosa, hay informaciones rigurosas de escritores que no se dejan engañar. El peligro, con todo, está ahí. Y Rajoy, cualquier presidente de Gobierno debe tener esto en cuenta porque si el asunto se pudre, como quieren los independentistas, algún Gobierno puede sentirse tentado a modificar su actitud, influido por una opinión pública intoxicada con falacias y desconocedora del tema.