El eco de Villar

La noticia de la detención de Villar, incurramos en el tópico, ha dado la vuelta al mundo. Más que el triunfo de Garbiñe Muguruza o el gesto heroico del joven español del monopatín ante los terroristas londinenses. La razón es que una mala noticia, una especie escandalosa es más noticia que una buena. Ya se lo advirtieron a un presidente que se quejaba de la escasez de las buenas. Además, y sobre todo, estamos en el mundo del fútbol donde cualquier cosa se sobredimensiona. ¿Cabe, en este verano, algo más tedioso y manido que la noticia de la posible marcha de Ronaldo del Madrid? Por si faltaba poco, la presunta estafa afecta a la FIFA y hay muchos países occidentales donde se tiene auténtica gana al órgano rector del fútbol mundial. Uno de ellos es Estados Unidos-aunque el fútbol no sea exactamente el deporte rey en el país marca las pautas mundiales en otros deportes. Varios medios de información yanquis han denunciado con detalle el asunto y se exacerban con los deslices de la FIFA. Eso explica que el sofocón de Villar haya saltado a la primera página del New York Times que ha encontrado espacio para comentarlo profusamente entre el puñado de noticias contrarias a Trump que inserta diariamente en primera para fustigar al presidente.

Villar “juega” también en titulares en portada en Le Monde, Los Angeles Times y varios rotativos mundiales. Es un buen momento para refrescar todas las decisiones pintorescas o sospechosas de la FIFA, la concesión de los Mundiales a Qatar y Moscú, el pasotismo del organismo ante las condiciones laborales en que se trabaja en Qatar para terminar los estadios, las subvenciones a determinados países pequeños para comprar votos en la adjudicación de los campeonatos mundiales, las reiteradas promesas de transparencia en el manejo de la FIFA que no han sido siempre cumplidas a pesar de las advertencias. La lista es larga, que varios países adjudicatarios de mundiales han llenado los bolsillos de delegados poco escrupulosos con objeto de conseguir su voto es algo ya ampliamente aceptado

Los críticos insisten en que algo huele a podrido a en reino de la FIFA y que la institución no tiene mucho remedio. Hay preguntas sobre cómo, después de todos los escándalos de estos años, Villar seguía siendo vicepresidente mundial. Lo que nos lleva a una pregunta interna. Ahora le llueven aquí las críticas e infinidad de gente a lo largo del día de hoy te comenta con sapiencia un tanto artificial que era sabido que el Presidente de la española tenía manejos turbios. Y yo me pregunto, mientras esperamos a saber si es inocente o culpable, si todo eso era tan conocido, ¿cómo ha podido ser sistemáticamente reelegido, a veces con holgura, a lo largo de estos años?