Sarkozy-Hillary-Fillon: los vivos y los acabados

Por centésima en el último lustro los sondeos de opinión se han estrellado. El domingo en Francia Fillon derrotó de forma clara a Juppe y de modo aplastante a Sarkozy en la primera vuelta de las primarias de la derecha francesa. No era lo previsto, Sarkozy hace bastantes semanas y Juppe recientemente eran los favoritos de los encuestadores. Ahora habrá explicaciones post-mortem: ha acudido mucha gente, no solo los militantes, lo que ha perjudicado a Sarkozy al que odian los independientes y los progresistas, el antiguo Presidente galo se olvidó de la economía… Explicaciones fútiles ahora, el hecho es que los pronosticadores pifiaron. Ahora tendrán que explicar cómo es posible que, huyendo del talante populista que recorre el mundo, los franceses hayan escogido a un político que quiere aumentar el IVA, reducir en cuatrocientos mil el número de funcionarios, prohibir el burkini, el matrimonio entre personas del mismo sexo, reducir sensiblemente el gasto público, permitir la ampliación de las 35 horas laborables semanales (algo tabú en Francia) y recomponer las relaciones con Rusia dejando sin efecto las sanciones a Moscú.

La emergencia de Fillon tiene su miga porque, aunque hacer pronósticos resulte funesto, hoy por hoy parece que se convertirá en el próximo Presidente francés en los próximos meses. Hollande está a punto de fallecer políticamente-4 por cien de aceptación-Valls, otro socialista, ha perdido prestigio y, descartada la izquierda, Fillon debería ganar las elecciones frente a la señora Le Peña en una segunda vuelta. Los socialistas y la izquierda tendrían que dar los votos al católico practicante Fillon padre de cinco hijos para evitar el fantasma populista.

Los que estaban vivos y coleando hace pocos meses son cadáveres, los que agonizaban han resucitado con fuerza. En Estados Unidos la favorita y respetada Hillary Clinton mordió el polvo ante el advenedizo Trump. Los votantes yanquis han defraudado las expectativas y deseos de Europa donde los comentaristas se esfuerzan en encontrar defectos en Trump y en rezar porque se pegue un batacazo cuanto antes. Hay quien suspira por que sea inhabilitado a los pocos meses de llegar a la Casa Blanca. Supuesto harto improbable pero que aquí, como siempre que gana un republicano, hace tilín. Se magnifican sus carencias, Trump tiene muchas, y se minimizan sus aciertos. Si escoge a un militar como Asesor de seguridad se subraya que es un halcón y se olvida que acepta el aborto y no está en contra del matrimonio entre homosexuales.

Hillary ha hecho mutis y otro tanto le ha ocurrido a Sarkozy. Hace meses le ocurrió a otro que parecía incombustible, el inglés Cameron y el día 4, si sale el no en el referéndum, le pasara al italiano. La que permanece, aparte del hace unos meses casi enterrado Rajoy, es la señora Merkel. Se pronosticó en Julio que la crisis de los refugiados, su magnanimidad, podía enterrarla. Sin embargo, se presentará de nuevo y tiene un 44 por cien de aprobación. Cifra muy deseable.