El primer ministro Valls y el pecho de Mariana

Marianne

La proximidad de las elecciones francesas, la subida aparente del partido de la señora Le Pen y la cuestión crónica de la incompleta asimilación de la población musulmana en Francia vienen creando incidentes en el país. La polémica sobre la prohibición del burkini en las playas galas ya hace correr la tinta. Un tribunal francés ha manifestado que la prohibición no es constitucional y la ONU ha declarado nada menos que la reacción de diversos alcaldes que han prohibido el burkini es “estúpida” y que sólo sirve para estigmatizar a los musulmanes.

El primer ministro Valls, que debe ver el fantasma de Sarkozy y el de Le Pen ganando votos, ha entrado en la polémica afirmando en una intervención pública que los senos femeninos descubiertos son más representativos de Francia que el chal musulmán.

Valls estaba apoyando a los alcaldes de la prohibición. Su frase ha obtenido pronta respuesta y alguna chufla. El primer ministro se estaba refiriendo a la figura decimonónica de Marianne que, con frecuencia, ha representado a la República francesa. Una historiadora de la Revolución, Mathilde Larrere, no ha sido clemente con Valls quien había manifestado que Marianne aparece con el pecho desnudo “porque está alimentando al pueblo. No lleva velo porque es libre. Se trata de la República”. La historiadora lo trata fulminantemente de simple: “Lleva el pecho desnudo porque es una alegoría, ¡cretino!

La realidad es que la figura de Marianne, en alguna representación moderna tenía el rostro de Catherine Deneuve, ha sido reproducida en ocasiones con el pecho cubierto y en otras descubierto. Para el historiador Nicolas Lebourg, el primer ministro ha confundido a Marianne con la figura que aparece en el cuadro de Delacroix titulado “La libertad conduciendo al pueblo” en el que se muestra a una airosa mujer con un seno al aire. La pintura es de 1830, anterior, por lo tanto, al nacimiento de la figura de Marianne que ocurrió en 1848 al caer la monarquía.

Hay discrepancias sobre el asunto. Dos ministros del Gobierno presentes en el mitin de Valls no aplaudieron, un antiguo ministro de los Verdes habla de machismo y la disputa se extiende a otros campos. La creación de la “Fundación del Islam francés” ha sido confiada al exministro de Defensa J.P Chevenement. Justamente el que había comentado hace días que en el suburbio de Saint Denis, donde se encuentra el estadio de la Eurocopa, “ya no quedan franceses”. El alcalde socialista del barrio ha replicado que la frase es de una retórica racista insoportable. El ambiente se caldeará más al acercarse las elecciones.

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