Las piernas de Garbiñe y las feministas

Resulta, fantástica noticia, que Garbiñe Muguruza ha ganado un gran torneo. Y que Carrasco, antiguo futbolista, ha manifestado su contento y añadido, gran blasfemia, que la tenista tenía unas piernas muy bonitas.

GarbiñeLas redes sociales han echado fuego. Mucha gente protestando y bastantes feministas quejándose con furia: “Carrasco es un machista anticuado y retrógrado” etc... A mí, todo esto, me produce un cierto estupor. ¿Qué tiene de malo, de humillante, de machista que un hombre admire las piernas de Garbiñe? ¿Acaso ha manifestado que ha triunfado en el torneo porque tiene unas piernas agraciadas o porque “está buena”? No, ha encontrado el triunfo justo y luego ha añadido lo de las piernas. No tengo nada que objetar, lo suscribo, más aún desde el momento en que la deportista no vacila en fotografiarse para El Mundo embutida en un vestido que muestra claramente su pierna y parte del muslo. Debe saber que sus extremidades inferiores son bonitas y las exhibe. ¿Por qué entonces un hombre no puede piropearlas educadamente? Pienso que nos estamos pasando con lo políticamente correcto.

¿Será igualmente machista el que dice que Sofía Loren hizo una fantástica interpretación en “Dos mujeres”, que le valió el Oscar, y que, además, tenía un físico atractivo, perturbador? ¿La estoy menospreciando a ella o al género femenino?

Los remilgos airados de las feministas contrastan con su silencio en el bochornoso palizón y asalto que han sufrido dos mujeres en Barcelona por hacer campaña a favor de que trasmitan los encuentros de la selección nacional de fútbol en alguna calle de la capital catalana. Fueron pateadas por cinco encapuchados, arrastradas por los cabellos por la calzada etc...

Sé perfectamente que los cinco energúmenos varones estaban cometiendo un delito que va contra las más elementales normas de convivencia. No es claro que tenga connotaciones antifeministas. Ahora bien, ¿se hubieran atrevido los cinco cobardes fanáticos a hacerlo si las víctimas hubieran sido dos hombres fornidos? ¿Las habrían tratado de humillar, si se hubiera tratado de varones, llamándoles “putas españolas”? ¿Hay algo más humillante e insultante, incluso antifeminista, que esto? No estoy seguro.

Y las feministas, así como la televisión catalana, así como el otrora imparcial La Vanguardia en silencio. Muy extraño y preocupante por lo que muestra del estado en que se encuentra la sociedad barcelonesa.

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