Las mujeres en Hollywood

Varias actrices conocidas del universo hollywoodiano, Meryl Streep, Nicole Kidman, Patricia Arquette... se quejan estos días del machismo en la pantalla. Las cifras publicadas recientemente muestran, en efecto, una misoginia pronunciada en los papeles estelares de los films. Si examinamos las 100 películas que han atraído mayor número de espectadores en el año 2014 las mujeres han interpretado sólo el 28 por cien de los papeles. De los personajes protagonistas únicamente el 21 por cien. La desproporción a favor de los hombres es, como se ve, exagerada y constante.los porcentajes son parecidos a los del 2007. Si nos trasladamos al departamento de directores, los números son escandalosos. En esos 100 films la firma de una mujer solo surge en dos.

La preponderancia masculina se continúa dando en las latitudes más diversas y en las profesiones más variadas. Hace días las periodista británica Sarah Gordon al quejarse de que reputados clubs privados londinenses como el Garrick no sigan aceptando a mujeres como miembros con argumentos un tanto peregrinos como el de que es un lugar para estar relajado y si se admitiesen hembras muchos de los hombres no resistirían la tentación de dedicarse a impresionarlas( "un rasgo innato en el macho"), relataba que el sexismo se produce de forma aun clamorosa en la profesión judicial, hay nada más que ocho mujeres de los treinta y ocho magistrados que se sientan en la Corte de Apelación y sólo una entre los doce que conforman el Supremo.

Los datos judiciales, prima facie, son más llamativos que los de Hollywood. La carrera judicial parece estar basada estrictamente en la meritocracia, en el conocimiento. En el mundo del celuloide, el intríngulis es comercial, los productores americanos, que un día se hacen de oro y en el siguiente film se pegan un batacazo de millones, tienen un ojo o los dos siempre pendientes de la taquilla y desde los años treinta los actores más taquilleros, Clark Gable, John Wayne, Tom Cruise... han sido siempre varones. Hay décadas en que entre las diez estrellas más taquilleras ocho o nueve son hombres. El propietario de un famoso club deportivo yanqui decía hace bastantes años que su mayor preocupación era poner culos en los graderíos; la de los magnates de la fábrica de sueños californiana es sentarlos en las butacas de un cine. Eso les lleva, alguna feminista bramara, a darle prioridad a las mujeres en un aspecto, el de desvestirse. En la estadística mencionada anteriormente referida a 2014, 26 por cien de las protagonistas femeninas interpretaron escenas con alguna clase de desnudo. De los hombres sólo el 9'1 por cien. El matiz, dado que los hombres no van más al cine que las mujeres, exige estudio.