El PP, la Embajada y la reunión familiar

El nombramiento de Wert como Embajador en la OCDE ha producido ciertas protestas, algunas de ellas, sotto voce, dentro de su propio partido.

Parece que el nombramiento ha sido realizado con nocturnidad y alevosía, que es algo que sonroja, que los españoles estamos pagando un retiro dorado del antiguo ministro con nuestros bolsillos… en definitiva, que esto es lo nunca visto.

Yo disiento; esto sí está visto con infinidad de gobiernos. Colocar a exministros o presidentes de Comunidades, capitostes del partido… en cómodos y remunerados retiros viene ocurriendo con enorme frecuencia. Pensemos en el colchón del Senado o hasta hace poco en las Cajas de Ahorros. A los senadores también les paga el bolsillo de los españoles.

Veamos lo escandaloso de que Wert se haya ido a París, no a nuestra importante Embajada en Paris sino a la mucho más secundaria de la OCDE, en pos de su amor, ahora su esposa, que ocupa un puesto en ese organismo.

Lo primero que se me ocurre es que la esposa de Wert no le cuesta un duro al erario español. Es un puesto, no el más relevante, de un organismo internacional. Lo segundo es que si a Wert se le nombra Embajador en la OCDE, Canadá o Mauritania está claro que su sueldo, residencia etc… corren a cargo de nuestro presupuesto.

Por lo tanto, la cuestión se reduce a si está bien que los políticos se vayan a Embajadas, independientemente de que Wert esté durmiendo con su mujer en la de la OCDE, y a si Wert está capacitado para regir esa representación. A la primera pregunta yo respondería que en determinados, aislados y pocos, casos no hay nada inusitado en que un político cualificado ocupe una Embajada. Excepcionalmente lo aplaudo a pesar de que soy un profesional de “la Carrera”. Tenemos muchos ejemplos de gobiernos recientes que han sido en esto más llamativos, excediéndose claramente en el número, que el PP que sólo ha nombrado dos o tres políticos.

Wert, por otra parte, está perfectamente capacitado para ocupar la de la OCDE. Es obvio que lo han querido colocar porque se ha quemado en Educación pero no han nombrado a un incompetente para la OCDE.

Otras cosas que oigo para probar la ignominia es que, dado que en la OCDE no hay pedir placet, se ha hecho con nocturnidad y alevosía. No lo veo así. Todo lo que se anuncia o sale en el Boletín oficial se realiza sin alevosía y personalmente yo ocupé una Embajada, un pelín más importante que la de la OCDE, me estoy refiriendo a la ONU, y tampoco necesité placet.

La acusación de que ha desplazado a un excelente profesional tampoco se tiene en pie. Allí había un notable profesional que resulta que se va a una Embajada, la de Rabat, también un pelín, un pelín muy gordo, más importante que en la que va a dormir y trabajar el señor Wert.

Resumiendo, si yo me hubiera pasado tres años y medio batallando con el complicado tema de la educación y de la cultura, aplicando instrucciones del Gobierno y de Rajoy, haciéndome impopular… y pido una Embajada y, con los precedentes que tenemos, no me la dan pensaría que Rajoy es un ingrato. Se me dirá que el señor Wert ha querido esa Embajada porque estaba allí su pareja. Cierto, ¿pero qué importancia tiene esa Embajada en el ranking de las Representaciones españolas, la 48, la 51? A Wert le han dado un cómodo puesto pero no un importante puesto.

El tema de que vuele hacia donde está su esposa es lo que parece sacar de quicio a más de uno. Hagamos una pregunta. ¿Si Rajoy hiciera Embajador en Caracas o Pekín al ministro Soria o a Morenés habría protestas? Pues resulta que las dos son mucho más importantes que la de la OCDE por muy parisina que sea. Yo jubilado, me iba mañana a cualquiera de las dos primeras. Dudo mucho que me apeteciera la de Wert.