Felipe González y la ignorancia de sus detractores

Felipe-Gonzalez

El desplazamiento de Felipe González a Venezuela para colaborar en la defensa judicial de los opositores políticos al chavismo ha concluido ya porque las autoridades de Caracas no han permitido a nuestro expresidente entrevistarse con los encausados. Era de prever.

La iniciativa de González ha traído invectivas de diversas personalidades políticas algunas esperadas, otras menos pero que son también iluminadoras. El fuego más graneado ha venido de Monedero, cuate de los dirigentes del chavismo. El ideólogo de Podemos no acostumbra a hacer prisioneros y después de “criminalizar” a González por haber sido consejero de Gas Natural se queja de que el viajero no se interese por la violación de los derechos humanos en China o Egipto. Monedero muestra una desusada tendenciosidad o una descomunal ignorancia. Por supuesto que en China o Egipto se cometen atropellos y en otros países como Arabia saudita, Zimbwabe, Libia etc..., la lista es larga, pero la presencia de Felipe en ellos hubiera tenido una reducida repercusión mediática. Mientras que su prestigio, su imagen en Venezuela son descomunales, ninguno de los más de cincuenta antiguos jefes de Estado y Gobierno que han firmado el escrito denunciando las transgresiones del régimen de Maduro le hace sombra en este respecto en ese país iberoamericano. Su aparición, por lo tanto, iba a atraer la atención de forma desusada y poner más claramente de relieve las trapacerías jurídicas de Maduro. De ahí el temor del Gobierno de Caracas y los improperios zafios que le ha dirigido en todos sus púlpitos y en los medios oficiales.
Cayo Lara también dispara, afirma que Felipe está actuando con clara injerencia en los asuntos venezolanos y que aún se cree que estamos en la época colonial. La puya colonialista es corriente en cualquier régimen no democrático latinoamericano. El castrismo en una fricción con España vituperó de forma parecida a Fernández Ordóñez y a Pons cuando éste era Presidente de las Cortes.

Algo más curiosa es la reacción de la jueza Carmena inminente alcaldesa de Madrid. Conocida por su trayectoria de defensora de los derechos humanos, la magistrada, sin embargo, no puede ocultar que tiene su corazoncito a la izquierda un tanto “enragée” y después de manifestar que encuentra comprensible el viaje de González no se puede contener y desliza que también podría ocuparse de la desnutrición infantil y los desahucios. Correcto y de otras muchas cosas que chirrían en la sociedad pero la señora Carmena no parece notar, a pesar de estar placeada, lo que decíamos al principio: En Venezuela o en cualquier país iberoamericano González tiene un valor añadido que lo hace inapreciable en la defensa de cualquier causa justa.

Por último yo haría una pregunta, la misma al agresivo Monedero, al monolítico Cayo Lara y a la sensible magistrada casi alcaldesa. Supongamos que el régimen tachado de transgresor de los derechos humanos fuera de derechas de los muchos que ha habido en América Latina, me es igual que fuera el no electo de Pinochet u otro que pasado por las urnas tuviera una deriva derechista y pisoteadota contumaz de los derechos humanos, uno claramente de derechas, ¿les extrañaría que se desplazara Felipe González, tendrían remilgos? Seguro que no. No sólo no les extrañaría sino que declararían que era una vergüenza que políticos conocidos españoles con influencia en aquellos países cercanos a España no se movilizaran y acudieran a denunciar los hechos.

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