Otro curioso asesinato en Moscú

Nemtsov es por ahora el último de la lista. Una relación de asesinados que engloba a una media docena de gente incómoda para Putin o el Kremlin. El caso más conocido en el pasado es el de Litvinenko un antiguo agente ruso exilado en Londres donde fue eliminado con polonio por dos rusos que se entrevistaban con él. Dados a la fuga, los asesinos fueron reclamados por la justicia británica, las pruebas al parecer eran abrumadoras. El gobierno ruso rehusó concederla amparándose en que eran nacionales propios, no los ha juzgado.

También en Londres cayó Berezovski, un millonario exilado antiguo amigo de Putin convertido en crítico. Murió en la bañera en circunstancias extrañas. Al poco, a la entrada de su domicilio en Moscú, moría baleado S. Iouchenkov amigo del millonario y dirigente de un partido político de la oposición.

También han segado la vida de periodistas, la conocida Anna Politkovskaia en 2006 y tres en el 2009, Natalia Estemirova, S. Markelov y Anastasia Babourova. Todos habían escrito profusamente sobre la corrupción, la mafia cercana a sectores del Kremlin, la situación en Chechenia etc...

Lo de Nemtsov es quizás lo más llamativo. Era conocido, popular en la oposición, joven, coherente en sus denuncias y furibundamente opuesto a la injerencia de Putin en Ucrania. Su asesinato es tan noticioso que parece improbable que Putin lo haya provocado dado que se extendería la creencia de que había eliminado a un rival notable e incómodo. Eso es lo que dice la lógica. La oposición rusa, aún sin tener pruebas que incriminen al Kremlin, sostiene, sin embargo, que hay varios aspectos sospechosos, que los asesinatos políticos normalmente afectan a gente que crea problemas a Putin, que es muy raro que siendo conocido que la policía seguía de cerca de Nemtsov las 24 horas del día alguien pudiera meterle cuatro tiros en las inmediaciones del Kremlin sin que los sabuesos se enteraran, que es más raro aún que lavaran la sangre del suelo pocas horas después del asesinato reduciendo las posibilidades de éxito de cualquier investigación judicial etc... El famoso ajedrecista y activista Kasparov es de los que denuncia con más vigor las peculiaridades y significado del asesinato de Nemtsov.

Los portavoces de Putin insisten que hechos como este dañan su imagen. Sería torpe y contraproducente, alegan, eliminar a personas que no tienen verdadero peso político y cuya desaparición violenta empaña injustamente el prestigio del presidente. Uno podría deducir que desde Nemtsov hasta Litvinenko todo es una campaña para desacreditar a Putin.

Muchos rusos así lo creen. El control oficial de los medios de información es asfixiante y el bombardeo con interpretaciones cercanas al poder constante. El régimen liquidó “Dozhd”, el último canal independiente de televisión, hizo una reforma de la principal agencia de noticias colocando a su cabeza a Dimitry Kislyov un fundamentalista del putinismo que ve a Estados Unidos como el causante de todos los males de la tierra etc…
Los rusos oyen y leen así todos los días, que el gobierno de Ucrania es un fascista que oprime a su población rusa, que Estados Unidos pretende cercar y sofocar a Rusia, que las naciones europeas le apoyan aunque sea tímidamente y que Putin es el gran garante de la grandeza del país.