El teatro y la crisis

No hay sector de la economía o la cultura españolas que no piense que la crisis le está afectando de forma dramática, desde el inmobiliario hasta el de educación o la sanidad pasando por la investigación o la ayuda al desarrollo. Los recortes, argumentan todos ellos, son insostenibles.

El planeta cine ha visto uno de los mayores rejones con la subida del IVA al 21%. Es un aumento, dado de donde se arrancaba, brutal y que, es obvio, le crea razonables problemas para subsistir.

Oigo a amigos de teatro formular quejas parecidas sobre el difícil momento que viven debido a la crisis y a la voracidad presupuestaria de nuestras autoridades. La realidad, sin embargo, sin pretender negarlo, me hace formularme varias preguntas. La subida de impuestos, si mis recuerdos son correctos, no ha sido tan brutal en el mundo del teatro. Si no me equivoco el IVA era del 18%, la subida a 21 es nociva pero no exactamente dramática.

Después viene la crisis, la situación apurada de los hogares que habría vaciado los teatros. Por lo que he vivido en estos meses esto me plantea más interrogantes. Los espectáculos que he visto estaban atestados o con una entrada más que aceptable. Conseguir una entrada cercana al escenario como me pide mi costumbre y mi incipiente pérdida de oído ha resultado casi imposible. Hay que acomodarse bastante atrás. Enumero: he asistido a “La cubana” y “La verbena de la paloma” en fila 15, a veces en la esquina. En “El crédito” (Teatro Maravillas), “El diccionario” (Abadía) y el espectáculo de Angélica Liddel (El Canal), según comprobé, se agotaron las localidades los días que asistí, leo que en el Bellas Artes, la obra con María Galiana agota el papel a menudo. Por otra parte, el Festival de Mérida tuvo superávit este año, lo que hace tiempo no ocurría.

Por supuesto que un pesimista encontrará explicaciones para todo: Los éxitos del festival de Mérida y el Bellas Artes se deben al buen profesionalismo del productor Jesús Cimarro, “La Verbena” es asequible porque es teatro oficial subvencionado, el éxito de “El crédito” es porque nos encontramos ante un nuevo Alfonso Paso, un autor brillante, con ingenio que ha sabido diseccionar nuestra sociedad y conectar con el espectador español, Angélica Liddel sólo actúo tres días(en un teatro grande, añado yo), el “Diccionario” triunfa porque está bien plasmada la dignidad de María Moliner, la Cubana es la Cubana( a 42 euros, por cierto) y así sucesivamente.

O la crisis es muy injusta y caprichosa favoreciendo a unos y esquilmando a otros o yo estoy dando suerte a los teatros que acudo.